Después de haber asegurado su lugar en Primera División y de que el año pasado el sueño del ascenso se truncara en las semifinales del Federal C, este año en Árbol Verde redoblaron la apuesta sabiendo que el sueño es subir. Llegar al Federal B se fijó como objetivo primordial de la nueva conducción arbolina que encabeza Roberto Galván, uno de los ídolos de Árbol Verde, que asumió el desafío de replantar todo en el club del Barrio Cabot como primer paso. Así, rodeado de toda la gente que ama esos colores, se fijaron la meta de volver a recuperar a Árbol Verde desde lo social para después ir a lo futbolístico. Así comenzaron con trabajos de recuperación de las instalaciones, de los vestuarios, del campo de juego y de todo el frente del club. Con esas pequeñas obras remozaron la institución y empezaron con el trabajo de recuperar a esos viejos socios que se alejaron. Para eso, Galván ideó un plan que incluye cenas, fiestas y varias actividades sociales. El sábado pasado ya comenzaron y en febrero apuntan a tener un recital de un grupo popular para recaudar fondos.
En lo deportivo, Galván depositó toda la confianza en Alejandro Murciano como entrenador y armó un plantel con varios nombres de jerarquía como Mario Pacheco, Sergio Aguilar, Adrián Aballay, Roberto Soria, Isaías Ovalle y Gustavo Pereira entre otros, que sumados a la base que ya tenía el club como Leandro Mallea o Lionel Alcaraz apuntan a tener un equipo más que competitivo. La pretemporada arbolina ha sido más que intensa y ahora, apuntan a que el arranque en el Federal C será la fiesta que toda su gente ansía. En Árbol Verde cambiaron para crecer y lo quieren demostrar.
