Un grupo de cien hinchas encapuchados de Independiente Rivadavia irrumpieron en la práctica y agredieron a jugadores, cuerpo técnico, dirigentes y empleados del club. El entrenamiento se estaba llevando a cabo en el estadio Bautista Gargantini a puertas cerradas, cuando los agresores saltaron las paredes del club y arrojaron dos bombas Molotov a los autos estacionados. El fuego fue sofocado, pero los hinchas golpearon brutalmente al dirigente Domingo Marzari, quien intentó defender su vehículo. El delantero Diego Caballero sufrió una herida punzante en la espalda, efectuada aparentemente con un palo, y el resto de sus compañeros fueron golpeados. El titular de Futbolistas Agremiados, Sergio Marchi, aseguró que los jugadores no saldrán a jugar el partido del domingo ante Atlético Tucumán.