San Juan, 3 de septiembre.- Defensa, una nueva actuación descollante de Luis Scola, la entrega de todos, esas fueron las bases en las cuales se sustentó la contundente victoria que la selección argentina consiguió hoy por 81-46 sobre Senegal por la cuarta fecha del Mundial que se lleva a cabo en España.
El equipo en líneas general realizó un gran partido, aunque en el debe quedará ese tercer cuanto en el que la desconcentración dominó a los dirigidos por Julio Lamas. Sin embargo el dominó era tal que Senegal nunca pudo meterse en el juego.
Mañana llegará el quinto y decisivo juego, porque ante Grecia, a las 17 de la Argentina, el seleccionado buscará la victoria que le permita quedarse con la primera posición del Grupo B, algo que en teoría, sólo en teoría, le permitirá tener un mejor cruce en octavos de final.
Concentrado en defensa, práctico y efectivo en ataque así jugó la Argentina los primeros veinte minutos de partido. El resultado? Borró a Senegal de la cancha, y jugó tranquilo cada pasaje del partido.
Cosas fundamentales en este lapso del encuentro: el trabajo de Andrés Nocioni y Leonardo Gutiérrez defendiendo Gorgui Dieng. El goleador del equipo africano venía con una media de 22 puntos, terminó los dos primeros cuatro con apenas 4. Fundamentales a la hora de encarar el aro rival Luis Scola, moviéndose con comodidad en la zona pintada, y Pablo Prigoni y Nicolás Laprovittola para subir el balón. El primero no sólo aportó marca, sino también que en los últimos minutos le agregó gol, y ex Lanús volvió a mostrarse correcto cuando asumió la conducción del equipo.
Argentina jugó muy bien los primeros minutos, y el resultado fue llevarse la victoria parcial, y reducir a su mínima expresión a un equipo que en esa parto no mostró nada. Si bien en los dos primeros cuartos el equipo había liquidado el juego, estuvo lejos de rematarlo en el tercer parcial. ¿ Por qué? La selección perdió concentración y precisión (aún en jugadores como Scola y Prigioni), y así mostró su peor cara, permitieron que Senegal se pusiera a 12 puntos de distancia (48-36).
Cinco puntos en los seis primeros minutos del cuarto, 7 balones perdidos, mostraron que durante 8 minutos el equipo se había ido del partido. Todo mejoró sobre el final con algunos acierto de Scola y Prigioni volvió a tomar una nueva ventaja.
En los últimos diez minutos volvió el equipo. Asfixiante en defensa, demoledor en ataque, haciendo circular el balón con inteligencia, sin apurar el tiro, y algunos lujos de Facundo Campazzo. En los minutos finales, Lamas le dio al futuro una primera señala colocando en cancha a Campazzo, Laprovittola (nuevamente importante), Tayavek Gallizi (hizo su debut), Matías Bortolín y Delía.
Argentina ganó, el equipo volvió a responder, y por todo eso tiene derecho a seguir manteniendo viva la expectativa de hacer un buen torneo.
