Desde la medianoche del sábado, en Ecuador se desarrollará el Huairasinchi Explorer, que no es otra cosa que el Campeonato Mundial de Aventura 2014 a realizarse en Quito. Un total de 50 equipos representando a 30 países correrán durante una decena de días una prueba de orientación utilizando bicicletas de montaña (MTB), realizando trekking, sorteando ríos con sus kayak y atravesando abismos con sistemas de cuerdas.

Siete atletas extremos sanjuaninos, seis oriundos y uno adoptado tomarán parte de la competencia distribuidos en tres equipos. El San Juan Aventura, integrado por los locales, Martín Osores, Jorge Ruíz y Lucas Masman, acompañados con la cordobesa Tanía Díaz. Los hermanos Nicolás y Lucas Vallejos, son los sanjuaninos, con ellos estarán el chubutense, de Esquel, Edgardo González y la cordobesa Soledad Cristiano. Mientras que, la sanjuanina, Mabel Ramírez será la dama del Litoral Rayovac, que completan Oscar Ferre, un marplatense radicado en San Juan, el tandilense Freddy Iragola y Ariel Ferreira, de Lobos.

En la carrera, que tendrá una distancia total de 710 kilómetros, la altitud variará entre 0 y 4.400 metros sobre el nivel del mar, encontrándose la mayor altitud a los 15 kilómetros de iniciada la acción. En su trayecto pasará por tres regiones continentales del Ecuador: la Costa, la Amazonía y las tierras altas.

Para los deportistas sanjuaninos, terminar el recorrido será tocar el cielo con las manos. El mismo objetivo tiene la mayoría de los equipos, quienes intentarán superar con la mayor rapidez posible los obstáculos naturales.

No ocurre lo mismo con otros conjuntos como el de los neocelandeses del Seagate, campeones mundiales en 2012 y subcampeones del año pasado, quienes arribaron hace tres semanas a Ecuador y realizaron su puesta a punto en terrenos muy similares a los que cruzará la competencia. Los oceánicos capitaneados por Nathan Fa’avae, tienen como máximos rivales a los suecos del Thule Adventure Team, que los sorprendieron el año pasado y junto a los españoles, del Columbia Vidaraid se alistan para pelear la victoria final.

Al ser carrera de orientación, los participantes recibirán una partida de mapas, mediodía antes de largar. El resto de las cartas topográficas serán entregadas en distintas zonas de transición durante el recorrido.

Además, esta prueba tiene la particularidad de que es autoabastecida, por lo que los equipos deben trasladar los alimentos que consumirán durante el esfuerzo en contenedores y cajas previstas por la organización.

Por lo expuesto no es una carrera común. Para finalizarla no alcanza sólo con la buena preparación. Se necesitan un espíritu especial y una homogeneidad grupal sólida donde apoyar las reservas anímicas del equipo.