‘En este momento clave de la temporada, Sportivo necesita refugiarse en los pilares futbolísticos y anímicos que son elementales en su estructura y ayer, en la sombría tarde frente a Quilmes, Ariel Barth terminó siendo el mejor en el naufragio futbolero del Puyutano. El de Rauch había estado ausente del clásico de la semana pasada en Mendoza y su regreso significó volver a darle solidez a todo el equipo. Barth intentó enmendar errores ajenos, buscó en el área contraria y hasta le mostró su chapa a Facundo Diz cuando se quedaron trabados en la disputa de una pelota por el lateral derecho. Cuando el 3-0 era una realidad, fue el propio Barth el que apeló a la calma para afrontar ese momento y cuando se reinició el juego, fue una vez más el más claro para intentar empujar a Desamparados desde el fondo. En una tarde negra para todos, Barth terminó mostrando algo de esperanza para lo que se viene en la temporada de la B Nacional para Desamparados.
Barth volvió y cumplió

