Boca se lavó la cara y cambió la imagen. Eso, en este fútbol de mezquindades, fue suficiente para que le gane 1-0 al Cortinthians de Brasil y vaya a la revancha en Brasil con ventaja. Mínima pero vital.

La Bombonera, a días del superclásico con River, se vistió de fiesta con el triunfo. Nervioso, pero merecido y fundamental para que su gente sueñe.

El Xeneize arrancó el partido mentalizado en que debía volver a sus fuentes en el juego. Esto es, presionar bien arriba, quitarle espacios a su rival y, con la pelota en su poder, tratar de avanzar triangulando el juego. Entonces, de a poco fue llevando por delante al Corinthians. El visitante como que se acostumbró a eso. No se desacomodó. Más bien, se armó con dos líneas de cuatro para defender.

La primera jugada de peligro se dio a los 10’, cuando Erviti, de lo mejor en Boca en el primer tiempo, sacó un zurdazo violento que se fue apenas alto. La visita contestó 7’ después, pero Danilo tiró débil.

Boca siguió apretando. Y creando situaciones, como la que Sánchez Miño le pifió en la pegada tras una buena pared con Erviti. Después Cortinthians se animó un poco pero sin lastimar.
Mereció más el equipo de Bianchi. Al menos hizo más. Mostrando una cara distinta a lo que hizo desde que empezó el año.
El complemento largó con más de lo mismo, con el agravante que ninguno tuvo profundidad. Pero a los 14’ se dio el momento de inflexión. Es que en una jugada que no era a fondo, Erbes, por izquierda, le pegó al arco. El tiro, ciertamente defectuoso, fue aprovechado por Blandi que, habilitado, entró y la tocó al fondo. Gol. 1-0 y delirio en La Bombonera.

Ahí recién la visita reaccionó. Y llevó dos claras sobre Orión. A los 18’ el arquero de Boca le sacó un bombazo a Romarinho. Y a las 25’ Guerrero estrelló un tiro combado en el palo.

Antes del final, otra vez Boca tomó la posesión de la pelota. Le anularon un gol a Ledesma y, encima, un minuto después lo echaron.

Igual, todo terminó como estaba. Boca ganó. Apretado en el tablero, pero completamente justiciero ante un Corinthians irreconocible. Ahora con ventaja a la revancha de Brasil. Pero, lo mejor, es que cambió su imagen.