Boca Juniors con mayoría de suplentes logró ayer en La Bombonera un justificado triunfo por 3-1 sobre Independiente, al que dejó prácticamente al margen de la lucha por el título en el Torneo de Primera División. El equipo de Rodolfo Arruabarrena podría haber definido el partido en el primer tiempo, pero fue el que controló la situación en la mayor parte del juego, contó con la producción ofensiva de Jonathan Calleri, autor de los dos primeros goles, con un buen aporte de Federico Carrizo, y con un trabajo eficaz de Emanuel Insúa, quien ayer fue el capitán.
Independiente, que exhibió muy pocos argumentos para sostener sus pretensiones, pecó desde el principio al regalar un gol irrepetible y fue en todo momento un equipo errático y desordenado. La primera oportunidad le correspondió a Independiente a los 3’, con un remate de Federico Mancuello desde fuera del área apenas desviado. Un minuto más tarde Boca se puso en ventaja de manera insólita, cuando Diego Rodríguez recibió la pelota de Alexis Zárate, el arquero se enredó, Calleri fue a atropellarlo, se la quitó y marcó el 1-0.
A Independiente le costó sobreponerse, Boca tuvo el control del juego sobre un largo pasaje y dispuso de algunas ocasiones favorables pero le faltó efectividad. Pese a ello, comenzó manejándose con tranquilidad en el segundo capítulo, pero, a los 8’, una mala salida de Claudio Pérez permitió que Matías Pisano empatar con un remate de afuera del área.
Tres minutos más tarde se fue expulsado Franco Bellocq y Boca en superioridad numérica, comenzó a crecer. Y los 25’ de un contraataque, Calleri convirtiera sin oposición. El resultado se selló en el minuto 43, ya con Independiente desacoplado, cuando Carrizo desde la izquierda colocó un centro pasado para la conversión de Gigliotti mediante un cabezazo.