Brasil volvió a clasificar a semifinales, luego de 14 años, al derrotar por un claro 4 a 0 a Angola, en el primer duelo de los cuartos de final, que se disputaron en el IFEVI de Vigo y hoy se medirá con Argentina en la primera de las semifinales.
Angola le dio de entrada una mano enorme a Brasil. A pesar que el equipo africano se mostraba más ordenado en el juego, Centeno desvió un remate del brasileño Zanini e involuntariamente terminó venciendo a su propio arquero, Sousa.
El gol ocurrió muy temprano (todavía no se cumplían ni 2 minutos de juego), pero Angola sintió el golpe y aceleró su juego buscando la igualdad. Brasil le metió otra rápida puñalada, a los 3 minutos y 20 segundos, y tenía un panorama totalmente favorable, en un duelo que previamente figuraba como el más parejo de fuerzas de los cuartos de final.
Angola insistió por llegar al descuento y pasó acomodar el juego, pero no tuvo la puntería necesaria en las situaciones que contó a favor, entre las que se cuentan dos penales.
Comenzó el segundo tiempo y Angola tropezó con la misma piedra. Antes de los 3 minutos, Selva entró como pancho por su casa al área angoleña y tras eludir al arquero, estampó el 3 a 0. La sensación de partido sentenciado empezaba a tener forma también porque Angola tenía poco recambio. No podía contar con 2 jugadores, uno por roja en la fecha anterior y otro por problemas en la inscripción. Brasil, con los experimentados regulando, tampoco movió mucho el banco.
De todos modos la selección africana siguió buscando (de hecho tiró 36 veces al arco rival, contra 33 intentos de los brasileros), pero otro error fue bien aprovechado por los sudamericanos. Leandro Wada perdió la bocha en su propia área y Zanini, solo frente al arquero, ejecutó al segundo palo.
Otro penal que no convirtió Angola fue la prueba final que en ese partido no iba nunca un gol. Brasil, en base a su contundencia, acompañada de buena técnica individual, se ganó el pasaje para estar entre los 4 mejores. Como no lo hacía desde 1995, cuando fue el anfitrión en Recife.

