Si bien todavía no puede encontrar su juego y demostrar por qué es el defensor del título, ayer a Brasil le alcanzó con lo hecho en el primer tiempo para superar a Venezuela por 1-0 por la 4ta fecha del Sudamericano Sub-20. Logró así su primer triunfo y dejó el último lugar de la Grupo B que se disputa en San Juan, para volver a creer y tener la chance intacta de clasificarse al hexagonal final mañana, cuando se dispute la última fecha de la fase grupal enfrentando a Perú.

El ingreso desde el arranque de Rafinha le dio otra distribución a Brasil, porque con el jugador de Barcelona tuvo mayor movilidad y rotación de pelota, además también probó al arco de media distancia. Mientras que a Venezuela le costó salir con pelota dominada y en el mano a mano perdió, pero como en las anteriores presentaciones, su solidez defensiva lo mantuvo siempre en pie.

El primer tiempo fue todo de los campeones. A los 6’, Bruno metió el preciso frentazo que devolvió el palo. Luego tuvo un extenso pasaje en donde solamente remató de lejos, hasta que sobre los 38’, Doria insinuó con otro que controló el arquero Contreras. Y en la última jugada y cuando el centro caía al corazón del área de la Vinotinto, Sifontes lo tocó Luan cuando el central saltó al cabezazo y el árbitro Orosco sancionó el penal, que Felipe convirtió.

El premio para los “verdeamarelhos” llegó sobre el final, más allá que siempre lo buscaron. Porque el complemento fue otro partido. Brasil perdió el dominio y Venezuela empezó a atacarlo. A los 4’ y tras una jugada colectiva de los incaicos, Josef Martínez sacó un disparo que se fue arriba del travesaño.

Y promediando el parcial, Peraza tuvo el empate, al igual que Martínez. Mientras Brasil, ya sin el control que había mostrado, tuvo para liquidarlo de contra, pero nada sucedió y el 1-0 trabajado y logrado en los primeros 45’ le sirvieron para levantarse tras un inicio pobre de torneo y estar ahora sí, en carrera.