Acaso en el único torneo de rugby que se disputará hasta fin de año en Sudamérica, ayer la Argentina tuvo un debut con triunfo agónico frente a Chile (25-24) por el Sudamericano 4 Naciones que se disputará integramente en Montevideo, Uruguay. En el equipo albiceleste fue titular y disputó todo el encuentro el sanjuanino, Juan Pablo Castro, quien utilizó la camiseta número 12 y se paró como centro. Mientras que el otro rugbier nacido en nuestra provincia, el segundo línea Federico Gutiérrez, también tuvo minutos al ingresar desde el banco de suplentes. Los dirigidos por Ignacio Fernández Lobbe tuvieron un bautismo realmente complicado. De hecho, al entretiempo se fueron cayendo por 18-12. Es más, la alegría por el triunfo recién se concretó en los últimos minutos a través de un penal acertado a los palos por parte de Teo Postiglione, a la postre el héroe de la tarde en el Estadio Charrúa.

Argentina XV tuvo graves problemas a la hora de marcar por afuera a los backs transandinos, que tuvieron en Domingo Saavedra una pesadilla. En contrapartida, la albiceleste se hizo muy fuerte en el juego de los forwards y mediante dos mauls apoyó sendos tries en la etapa inicial. Si bien en el complemento, Argentina dominó la guinda y los tiempos del encuentro, recién lo pudo quebrar al rival en la agonía. "Mostramos muy poco rugby. Diría que nuestro rugby fue inexistentes. No estuvimos en la cancha. Nos queda mucho por mejorar. Tenemos que hacer una profunda autocrítica, recuperarnos físicamente y prepararnos de la mejor manera para el próximo partido", analizó, sin filtros, Fernández Lobbe.

La primera fecha se completaba al cierre de la edición con el cruce entre el local y Brasil XV.

Para Argentina XV, el miércoles será el turno de medirse con Brasil XV. Cerrando su participación dentro de una semana ante Uruguay XV.


Imhoff, sin corona

El Racing 92 de París, con el Puma Juan Imhoff autor de un try en la etapa inicial, perdió la final de la Copa de Campeones de Rugby ante el Exeter Chiefs de Inglaterra, que lo venció por 31 a 27 en el partido jugado en la ciudad inglesa de Bristol. Fue la tercera ocasión en la que el Racing francés pierde la final de la Champions: antes lo hizo en 2016 y 2018.