Ganar o ganar. Esa es la elección en Desamparados después de la derrota en Salta. Y es que viendo los 18 puntos que le restan por jugar, necesita sumar al menos 12 para tener opciones de ascenso y con esos números empezaron a anunciarse modificaciones tácticas para recibir este domingo a uno de los punteros, Brown de Puerto Madryn. El propio entrenador, Daniel Garay, los adelantó en el análisis post-derrota contra Central Norte, imaginando ya más libertad para el talento de Matías Garrido y arriesgando mucho más por la urgencia que persigue el presente puyutano. Pero claro, primero lo primero y en la autocrítica, el técnico de Desamparados admitió con un dejo de amargura el no haber sido capaces de resolver el partido en el primer tiempo: "Ese fue nuestro gran error. Cuando estuvimos en ventajas y pudimos manejar la presión de ellos a partir del control de la pelota, debimos haber resuelto el partido. Tuvimos las chances y las desperdiciamos. Eso nos condenó más allá de que hubo detalles del árbitro que nos jugaron en contra como un injustificable descuento en el final del primer tiempo y lo dudoso del penal que nos cobraron en contra. Pero son las reglas del juego cuando sos visitante y no todo es culpa del juez del partido".
Anticipando lo que se viene para Desamparados en el Nonagonal, Garay fue clarito: "De los próximos 9 puntos por jugar, tenemos que sumar al menos 7. Esa es la cuenta y si pueden los 9, mejor todavía. La idea es ganar de local y también ver qué pasó con Huracán de Tres Arroyos que perdió feo. Para eso tendremos que arriesgar un poco más. En todo sentido. Desde lo táctico, los cambios serán en ofensiva porque hay que ganar. Darle más libertad a Matías Garrido es una alternativa muy concreta y tal vez idear otro modelo en ataque, pero manteniendo siempre la línea de cuatro en el fondo porque considero que estando siempre bien parados atrás es más fácil poder atacar. Vamos a trabajar mucho en la definición también porque no podemos desperdiciar las ocasiones que tengamos".
Se vienen días agitados para Desamparados y con ese panorama, a nadie le tiembla el pulso.

