Ganar o ganar. Esa es la elección en Desamparados después de la derrota en Salta. Y es que viendo los 18 puntos que le restan por jugar, necesita sumar al menos 12 para tener opciones de ascenso y con esos números empezaron a anunciarse modificaciones tácticas para recibir este domingo a uno de los punteros, Brown de Puerto Madryn. El propio entrenador, Daniel Garay, los adelantó en el análisis post-derrota contra Central Norte, imaginando ya más libertad para el talento de Matías Garrido y arriesgando mucho más por la urgencia que persigue el presente puyutano. Pero claro, primero lo primero y en la autocrítica, el técnico de Desamparados admitió con un dejo de amargura el no haber sido capaces de resolver el partido en el primer tiempo: "Ese fue nuestro gran error. Cuando estuvimos en ventajas y pudimos manejar la presión de ellos a partir del control de la pelota, debimos haber resuelto el partido. Tuvimos las chances y las desperdiciamos. Eso nos condenó más allá de que hubo detalles del árbitro que nos jugaron en contra como un injustificable descuento en el final del primer tiempo y lo dudoso del penal que nos cobraron en contra. Pero son las reglas del juego cuando sos visitante y no todo es culpa del juez del partido".

