Sensaciones diferentes. Lógicamente. Uno, Rodolfo Arruabarrena, director técnico de Boca, feliz por el título -el segundo en menos de una semana- y el otro, Eduardo Coudet, entrenador de Rosario Central, molesto y furioso con el arbitraje que, según él, fue determinante en el encuentro disputado anoche en el estadio cordobés.
“Me voy feliz. Esto es mérito de los jugadores” arrancó diciendo el “Vasco” apenas terminado el encuentro que los consagró campeones de la Copa Argentina y después sí, analizó el trámite del encuentro: “Fue un partido difícil, sobre todo en el primer tiempo. Ahí Central jugó mejor y nosotros tuvimos que sufrirlo demasiado. Después, en el segundo tiempo tuvimos contundencia y eso hay que valorarlo mucho”, aseguró. Boca venía de jugar otra final -por el campeonato de Primera- hace unos días y eso para el técnico xeneize influyó en la parte física: “Sin dudas que sentimos el desgaste físico. Nos costó, pero los jugadores tuvieron el carácter y la entrega que pusieron todo el año. Esta Copa era un opción por el tema de entrar en la Libertadores y por lo que significa este certamen para el interior”, por último Arruabarrena analizó cuál será el objetivo para el 2016: “Tenemos que acostumbrarnos a ganar y ganar, esto es fruto del trabajo y de estos jugadores” cerró el DT.
Lógicamente, en la vereda contraria, Coudet se mostró molesto y es que vivió el encuentro con las pulsaciones a mil, como es costumbre en el entrenador. Fue expulsado en la primera etapa, cuando disparó en reclamos al árbitro Ceballos y al juez de línea Aumente tras el gol anulado por off side al mendocino Marcelo Larrondo. Después, ya desde afuera, sufrió con el penal cobrado fuera del área en favor a Boca y con el 2-0 que fue una jugada similar a la de Larrondo. Por eso, cuando restaban minutos para finalizar, el técnico se metió a la cancha y esperó desde allí el final del encuentro. Con el pitazo final de Ceballos, Coudet corrió a reclamarle a la terna arbitral. Después, un poco más tranquilo, el técnico expresó: “Es duro que se equivoquen así en una final. Nos costó mucho llegar hasta acá. El gol era legítimo; el penal, afuera; el otro gol, en off side, espero que ustedes lo analicen (dirigiéndose a los periodistas) de esta manera, son cosas reales, no son mentiras”, sostuvo el entrenador. Con bronca e impotencia, el técnico Canalla se retiró con otra frase fuerte que sirvió para reflejar lo que sintió el plantel de Central: “¿Si perdimos la final? No, nos sacaron la final, no la perdimos, nos sacaron la final”, repitió.

