Boca Juniors consiguió anoche su primera victoria en el torneo Apertura de fútbol, al golear en la Bombonera a Unión de Santa Fe por 4 a 0, en partido de la segunda fecha del certamen. Los goles de Boca, que había debutado en el certamen con una igualdad sin goles frente a Olimpo en Bahía Blanca y mantiene la valla invicta, fueron anotados por el delantero Lucas Viatri (dos, uno en cada tiempo), Juan Román Riquelme y Nicolás Colazo (ambos en el complemento).
A Boca se le simplificó el trabajo a los 50 segundos de juego: Riquelme envió un centro rasante desde la izquierda, Erviti siguió con un taco exquisito como asistencia y Viatri venció a Bologna para poner el 1 a 0 en favor del equipo de JC Falcioni.
Allí se abrió otro escenario, para ambos una novedad: a Unión le tocó la necesidad de salir a buscar cuando había llegado preparado para aguantar; a Boca, la posibilidad de redescubrirse como equipo en la tranquilidad de la ventaja tempranera.
Y fue el local el que mejor se acomodó, favorecido también por los problemas del equipo santafesino para generar juego. Con traslado prolijo, salida controlada desde el fondo y el manejo de Riquelme, Boca no pasó sobresaltos en su arco y tuvo las mejores ocasiones para un nuevo gol.
Y tuvo una fórmula que, por repetida, no perdió eficacia: las trepadas de Clemente por la izquierda, siempre asistido por Román. Fue en una de ellas, que el lateral resolvió con un centro de chilena ante despeje fallido de la defensa visitante, en la que Boca casi gritó su segundo tanto, pero Bologna tapó en forma notable un cabezazo de Cvitanich.
La comodidad para Boca se extendió en los minutos iniciales del complemento, pero la jugada más riesgosa fue en ese marco para Unión, a los 9’, Schiavi quedó enganchado ante un cabezazo frontal y Quiroga, también de cabeza, estuvo a centímetros del empate.
A ese peligro, el de la igualdad de un equipo inferior en teoría y en la práctica, eligió someterse Boca a partir de su ineficacia de tres cuartos de cancha hacia arriba. Desaparecido Riquelme, reemplazado Rivero, apagado Erviti, controlado Clemente, la tranquilidad fue también para Bologna, ahora sin trabajo.
Unión, entonces, se animó a salir del fondo y equilibró acciones y dominio territorial. Pero el problema siguió siendo la pelota. En ese colchón, el de la falta de fútbol de Unión, se recostó Boca para manejar el partido. Especuló con los errores del rival para aprovechar los espacios y lo pudo liquidar con dos ocasiones claras de Viatri.
Hasta que, en efecto, lo liquidó. Y fue otra vez Viatri, de derecha dentro del área tras un centro de Colazo. Y después Riquelme. Y después el propio Colazo, para redondear la goleada, para darle más tranquilidad a Boca. Y para darle más tranquilidad a Falcioni.

