Tres fechas y ningún triunfo. 6 goles en contra en tres partidos y amargura de no poder cantar victoria se convirtieron en ingredientes de peso para caldear el ambiente en Sportivo Desamparados. Había que hacer algo y desde el cuerpo técnico que encabeza Alberto Naveda empezaron a meter mano, frente a Alumni mismo en la noche del empate del miércoles, y ayer, anticipando ya lo que hoy se dará en la práctica: el cambio de modelo en el aspecto defensivo. De la línea de tres que implementó el Betito cuando asumió en Puyuta, para el partido del domingo contra Belgrano de San Francisco habrá línea de cuatro atrás, repitiendo lo que ya hizo ante Alumni en el segundo tiempo. ¿Las razones? Nadie mejor que el propio entrenador para justificar esta decisión: "Yo trato de hacer siempre lo mejor para el equipo. Para que mis jugadores se sientan cómodos con el modelo. Nos inclinamos por la línea de tres en defensa apostando a atacar con más gente y en esa ecuación todo cierra cuando vas para adelante con los tres puntas y lastimás, concretás. No se nos dio. Creamos situaciones en ataque como contra Talleres o Alumni y no ligamos. Entonces, cuando se produce la contra rival el riesgo defensivo aumenta porque defendemos con menos gente. La línea de tres se sustenta en ese equilibrio: llegar y convertir para que no te lleguen y te conviertan. Por eso, decidimos ahora darle lugar a la línea de cuatro atrás. Con Alumni lo hicimos en el complemento y se afirmó más el equipo. No nos llegaron nunca, las dos líneas de cuatro se consolidaron más pero nos faltó la contundencia como para convertir las situaciones que generamos”.