Cuando el francés Gregory Murac vino a anunciar que San Juan sería escenario del Dakar, allá por mediados del 2009, se sucedió un hecho del que dos periodistas y Juan Pablo Sisterna fueron testigos. Bajo las palmeras de Casa de Gobierno, el trío conversaba hasta que llegó Lino Sisterna. ""Me dijo que sí, que lo venga a ver”, confesó Lino. ""¿De que hablás?”, le preguntó el trío. Y el piloto contó cómo se generó lo que a la postre fue el inicio de la incursión de los Sisterna en el Dakar. Aquel día, Lino dejó el grupo de charla y esquivando periodistas y franceses le entregó una tarjeta del Sisterna Rally Team a Gioja. El gobernador la vio y no entendió nada. ""Dala vuelta, Flaco”, le dijo. Detrás, con lapicera azul, Lino había escrito: ""Tiene que haber un equipo sanjuanino en el Dakar”. Y así, tras un hecho que podría haber quedado como un simple lance de un fanático de los fierros, comenzó todo.

Después de varias reuniones, de ir, volver, esperar, poner la cara, llegó el ok. Pocos creyeron, más cuando la plata tardó en llegar. Es más, Lino pagó la costosa inscripción con pesos de su bolsillo, que tuvo que cambiar por euros. Pero la plata apareció y la aventura tomó forma con la llegada de la camioneta, ya con el tiempo arañando los talones. Casi todo en la Montero se hizo en San Juan. El presupuesto fue acotado hubo que agudizar al máximo el ingenio para abaratar costos. Y fue así que con un esfuerzo increíble, Lino y Juan Pablo largaron un día el Dakar. Por entonces, llegar a San Juan se presentaba casi como una utopía para un binomio sin experiencia en estas carreras y que se largaba a ciegas a un desafío peligroso, sólo empujado por unas ganas tremendas. Y no sólo llegaron a San Juan, sino que completaron el Dakar, con angustia, con sufrimiento, con un tezón increíble para hacer lo imposible, golpeando las puertas de una Rural en plena madrugada para avisar que estaban vivos, que pudieron con el rally. Ahora, en retrospectiva, de aquella tarjeta al podio de los grandes momentos del deporte sanjuanino, en realidad todo fue una gran aventura.