San Martín sólido. San Martín bien parado. San Martín puntero. Tres definiciones que encajan perfectamente para titular el dulce presente Verdinegro que en Florencio Varela dejó clarito que la punta no le queda grande y que, de visitante, tiene un libreto rendidor y trabajado. Primero, defendiendo sin perdonar nada y luego, atacando sin perdonar menos aún. Así se mueve este San Martín líder: desde atrás y para adelante.

1 DEFENSA

La media inglesa hablaba de sumar afuera y ganar en casa. San Martín se aferra a ese axioma defendiendo con una solidez terrible que va demoliendo las convicciones del rival, Ahí, en la última línea y en el pentágono que arman Pocrnjic, Damiani, Mármol, Sánchez y Toranzo, San Martín empezó a ganarle a Defensa. Lo dejó venir para chocar contra ese frontón y con el paraguayo Mármol como abanderado, lo terminó de anular al goleador del torneo, Juan Martín, quien nunca pudo tener un mano a mano. No es poco mérito haber dejado sin gol al que hasta ayer era el equipo más goleador del torneo. San Martín se hizo fuerte atrás y en especial, en ese primer tiempo. Después, vendría la otra parte del libreto.

2 JUSTICIA

En el complemento, la receta de San Martín fue completa. Porque esta vez, afirmado ya atrás y sabiendo que Defensa no lo lastimaba, fue a buscar lo que otras veces no se animó jugando afuera de San Juan: los tres puntos. Con un mediocampo en el que la practicidad es la bandera dominante, hizo pie, fue y liquidó. Torresi, que en la primera parte había jugado poco, replegado más a la marca, apareció y generó. Pereyra encontró en la izquierda el mejor perfil para pesar y ahí sí, los dos incansables que tiene arriba como Penco y Cuevas encontraron los espacios para herir a un Defensa al borde del nocaut. Y el premio fueron los goles. La justicia para un San Martín que primero decidió asegurar el cero en su arco y que esta vez, sí, fue a buscar el gol en el otro.

3 PRIVILEGIOS

Domingo, cancha llena. Ante Unión, el pueblo Verdinegro ya se saborea una noche para recordar porque San Martín llegará con pilcha de líder y con rendimiento de líder, que es lo mejor. Porque tiene una columna vertebral que responde, porque tiene el libreto ya aprendido y porque su solidez transmite la seguridad de que los resultados llegan. No hay brillo, no hay fantasía, pero está lo otro, la solidez, el oficio y la convicción de que ser líder no es regalo para este San Martín que ya puede empezar a gozar de privilegios.