Sin lucirse pero mostrando una enorme convicción, Atenas Pocito consiguió un valioso triunfo en la jornada de ayer después de vencer por 1 a 0 a Murialdo de Mendoza. Y la victoria sirve muchísimo para el elenco pocitano, porque en su lucha por quedarse en la categoría a la que ascendió por primera vez en su historia este año, los tres puntos sumados ayudan para seguir por la buena senda. Sergio Bustos, jugador identificado con el Mirasol, fue el encargado de convertir el tanto de la victoria para el pocitano, en un choque por esta zona 4 del Argentino B.
Fútbol del bueno no hubo. Atenas pegó de arranque y supo cómo mantener la ventaja. Esa fue la clave. Murialdo, por su parte, no logró levantar cabeza en el certamen, sumó su segunda derrota consecutiva y el quinto encuentro sin poder ganar.
El Mirasol sin mostrar demasiado dio el primer y único golpe cuando apenas habían pasado 5 minutos. Juan Castro desbordó por el sector derecho, lo vio bien perfilado a Sergio Bustos que de cabeza, en el punto penal, probó al arco de Leonardi, y tras el rebote del arquero mendocino, la segunda fue la vencida para el jugador pocitano que esta vez no perdonó: con un fuerte remate mandó la pelota al fondo de la red. Murialdo sintió el golpe y trató de reaccionar, pero le costó demasiado. Con más ganas que fútbol, fue y fue. Atenas, por la presión de los mendocinos, se refugió demasiado atrás con mucho tiempo por jugar y casi lo pagó caro. Es que a los 30’, Emiliano Rodríguez probó de media distancia y el balón pasó cerca del arco de Domínguez. Después, un cabezazo de Matías Manrique pasó apenas por encima del travesaño y la visita desperdició lo que fue la chance más clara para llegar a la igualdad.
En el segundo periodo, fue el conjunto mendocino el que tomó el mando del encuentro. Con pocos argumentos futbolísticos pero sobrada actitud, salió a buscar la igualdad desde el comienzo. Atenas, se cerró e intentó lastimar en cada contragolpe. Luego que Irañeta desperdiciara una clara chance en la visita, el Mirasol contestó con un remate de Bustos que se fue apenas desviado. Después de los 30’, todo fue de la visita. Atenas, casi sin resto físico, trató de aguantar como pudo. A los 47’, cuando tras una serie de rebotes en el área chica, Garzia le dio pero apareció Bronvale para despejar con lo justo de la línea y le dejó la pelota al pie de Matías Guardia que convirtió lo que hubiese sido el empate si el juez de línea no avalaba el offside.
Atenas, con mucho sufrimiento pero con una firme convicción y bastante actitud, hizo lo que tenía que hacer ante su gente. Ganó en su propia cancha y eso le basta para soñar.

