Un diagnóstico inicial erróneo sobre un eventual cuadro de paperas que aquejaba al mediocampista Sebastián Driussi generó incertidumbre en River, en las horas previas al superclásico con Boca, en el encuentro clave del jueves, revancha de una de las llaves de octavos de final de la Copa Libertadores. A primeras horas de la tarde, distintas fuentes riverplatenses comentaban que Driussi estaba afectado por un cuadro de parotiditis, conocido comúnmente como paperas. Inclusive, Enzo Francescoli, secretario técnico de la entidad, y Donato Villani, médico del seleccionado Sub 20 argentino que acudirá a la Copa del Mundo de Nueva Zelanda, afirmaban el diagnóstico y se hacían eco de la noticia.
“(Sebastián) Driussi tiene todos los síntomas de paperas”, dijo el ídolo uruguayo. “Con paperas habrá que darlo de baja de la lista para el Mundial”, expresó el facultativo, en relación a la Copa del Mundo Sub 20. El jugador, acompañado por Pedro Hansing, integrante del staff médico del club, acudió a un centro asistencial para hacerse los estudios pertinentes. Al cabo de una hora y media de práctica, el joven retornó al estadio y empezó a trabajar en soledad -cuando los demás jugadores ya estaban en vestuarios bañándose-, en ejercicios físicos. “Lo que lo atacó es una infección que se conoce como pelo encarnado. Fue en la zona de los ganglios”, sostuvo el doctor “millonario”.
“Sebastián (Driussi) amaneció con una inflamación en la parótida, pero nunca tuvo fiebre. Eso fue bueno”, dijo Hansing, quien expresó que “con tratamiento adecuado” es posible que el jugador “esté disponible” el jueves.

