Compartían la fisonomía: piernas flacas, torso delgado y un entusiasmo incalculable. En esa época vivían por y para el fútbol. Es lógico, eran niños que tenían en la número cinco su mayor entretenimiento. También resultaban similares a la hora de calzarse los botines y jugar con una calidad innata, se notaba que estaban un par de escalones por encima del promedio de los pibes que afrontaban el certamen. Se trata de los dos jugadores profesionales más destacados que participaron del Mundialito de Trinidad: el sanjuanino Emmanuel Mas y el rosarino Ángel Di María. El defensor de San Lorenzo lo hizo con la camiseta de su querido San Martín, y Fideo con la de su amado Rosario Central, en su caso en las ediciones del 2000 y 2001.
Mas se formó en las Escuelita de fútbol del Verdinegro y participó del Mundialito en, al menos, cuatro ocasiones. En cada una de ellas se llevó como recuerdo lo que ya es una verdadera reliquia para los protagonistas: la medalla por participar. "Es uno de los recuerdos (la medalla) que más tengo presente de mi época de niño. Me acuerdo muy bien del torneo y es muy lindo que se pueda seguir haciendo en la actualidad", puntualizó el zurdo, de actuales 25 años, que vivió en el 2014 su mejor año profesional al ser el primer futbolista sanjuanino en ganar la Copa Libertadores de América, el máximo torneo continental. Emma, quien dos veces (2011 y 2013) se adjudicó el premio a El deportista del año que entrega DIARIO DE CUYO, también sumó en su exitosa carrera el ascenso a Primera División con San Martín en el 2011. Como plus, es el sanjuanino que protagonizó la mayor transferencia en el fútbol profesional al llegar al Ciclón de Boedo por una cifra cercana a los diez millones de pesos.
Di María, con sus 26 años, es una figura a nivel mundial. Estuvo en San Juan en el 2000 y 2001 vistiendo la camiseta del Canalla rosarino y se hospedó junto a algunos de sus compañeros en la casa de los Suárez y Bustos, que tenían a su hijo jugando el Mundialito para Trinidad. "Ángel era un chico de muy buenas intenciones, callado, tranquilo, siempre bien ubicado. Dentro de la cancha era algo increíble, se notaba que iba a llegar realmente lejos y así lo hizo por su forma de ser", remarcó Facundo Suárez, quien compartió momentos en su hogar con el rosarino que hoy actúa en el Manchester United y que resultó subcampeón mundial con la Selección Argentina en Brasil 2014. En tanto, Roberto, papá de Facundo, también contó una anécdota que pinta de cuerpo entero a Fideo por su gran humildad. "Cuando en el 2008 vino con la Selección a jugar en San Juan, estuvimos charlando un buen rato. Se acordaba muy bien de todo lo que había vivido cuando estuvo en nuestra casa. Incluso, nosotros fuimos una vez a su casa en Rosario y nos atendió muy bien", puntualizó.
Son las máximas "celebridades" que regaron con su talento el césped de la cancha de Trinidad. A poco más de una década de estar en el Barrio Atlético se encuentran destacándose con un fútbol en sus pies. Seguramente y pese a la distancia en el tiempo, Mas y Di María siempre tendrán en su memoria al Mundialito como mucho más que un grato recuerdo.

