Debía ser un amistoso como cualquier otro, con un ganador y punto. No mucho más que eso representaba la visita de Boca a Jujuy para medirse con Olimpia, de Paraguay, por la Copa Pachamama el domingo por la noche. Pero lejos estuvo de ser apenas ‘eso’ y mucho tuvo que ver el árbitro del partido, el mendocino Fernando Espinoza (32 años). Un penal cobrado a los 43′ del complemento por el juez ante una supuesta mano del defensor, Alexis Rolín (justamente ex xeneize), derivó en una polémica inmensa que terminó, tras el 2-2 de Boca luego que Gustavo Bou ejecutara dos veces la infracción, en la retirada de los players guaraníes por estar disgustado con Espinoza y sus decisiones. Por ello, la definición por penales para conocer al campeón de la copa quedó en la nada y Espinoza emergió como ‘El personaje de finde’ para DIARIO DE CUYO.

Debutante hace tres años en Primera División, Espinoza fue claro en el día después de su horror ante el penal sancionado. ‘Fue el peor momento al verlo luego por televisión porque uno se da cuenta que todo lo ocurrido después fue por ese error. Fue un error de mi parte, pero no un robo’, reconoció el árbitro perteneciente al SADRA con buenas dosis de autocrítica y yendo a contramano de lo que sostuvo sobre el mediodía el presidente de Olimpia, Marco Trovato: ‘El árbitro no estuvo a la altura. Como presidente de Olimpia avalo lo que hicieron los jugadores de retirarse. Olimpia merece todo el respeto y está claro que se le faltó bastante ante Boca’, disparó.

La jugada de la polémica se dio a los 43′ del complemento, con Olimpia 2-1 arriba. Un centro lanzado desde la izquierda del ataque de Boca dio en el pecho de Rolín, quien incluso colocó su mano izquierda detrás de la espalda, para no dejar dudas que no era mano. Aunque Espinoza, de frente a la jugada y a cinco metros, pensó lo contrario y pitó penal. Walter Bou ejecutó el disparo, pero el arquero, adelantándose un par de pasos, se lo contuvo y entonces, el segundo asistente de Espinoza levantó la bandera para que se repitiera la acción. En la nueva ‘chance’ Bou cambió de palo y fue gol. Esto derivó en las protestas de los futbolistas de Olimpia y uno de ellos, Claudio Vargas, vio la roja en primer plano. Un minuto después y con el entrenador, Fernando Jubero, quien ya había sido expulsado, dando la orden de retirarse de campo de juego, los guaraníes se fueron sin ejecutar los penales.

Una noche que debía ser tranquila y de fiesta en Jujuy, terminó con bochorno y los jugadores paraguayos retirándose bajo una lluvia de proyectiles.