España, 17 de septiembre.- Ya pasaron 10 años de la llegada de Lionel Messi al Barcelona, una década de lujo para el mejor futbolista del mundo, que día a día sigue deslumbrando en las canchas europeas.

Hace una década, Charly Rexach, uno de los “cazadores de talentos” del equipo español, hizo firmar una especie de contrato en una servilleta de un bar, luego de ver en acción al rosarino, que era un “gurrumín”, que sólo quería jugar al fútbol, luego de ser vetado en Newell´s y en River por un problema de crecimiento.

En Barcelona dudaron de lo que predecía Rexach, que veía en Messi a un futuro crack. Pero Joan Gaspart se decidió y terminó por pagar el elevado tratamiento que requería el cuerpo de La Pulga. Con sólo 13 años, el 17 de septiembre de 2001, el rosarino sellaba su vínculo en el Barcelona.

En su primer partido entre los infantiles, Messi hizo cinco goles y pegó dos tiros en el travesaño. Ante la vista de todos, ese argentino era un pequeño gigante que llegaba a Europa para dejar su nombre grabado. A los 16 años, Messi jugó su primer partido amistoso con el equipo profesional del Barça, ante el Porto de Portugal.

Empezó una carrera llena de éxitos, donde Messi demostró partido a partido que es el mejor futbolista del mundo. Eclipsó a Ronaldinho, su primer gran ladero en el Barcelona y amigo, y hoy hace de las suyas junto a jugadores que lo potencian aún más, como Andrés Iniesta y Xavi Hernández, campeones del mundo con España. A los 23 años, ya es leyenda en el Barça y en el mundo entero.