CERQUITA. La peinó Palacios Alvarenga y Martín Bravo quedó de cara a su segundo gol. No definió con sutileza, eligió darle con todo y Bértoli le achicó para dejarlo con el grito atragantado. San Martín recuperó a su goleador en una victoria trascendental.

 

Son esos triunfos que valen triple. Por el pasado, por el presente, por el futuro. Son esas victorias que afirman un rumbo en el que San Martín ya está metido: salvar la categoría. Son esos triunfos que se festejan hoy y que se valoran y dimensionan mucho después. Es que el 1-0 con el que San Martín terminó derrotando a Patronato de Paraná por la segunda fecha de la Superliga, en el presente trajo consecuencias inmediatas sacándolo de las posiciones de descenso, dándole puntos de ventaja por encima de Belgrano y el propio Patronato y perfilándolo mejor para asumir lo que se le viene. Mirando al futuro, sabiendo que no puede dejar de sumar, lo fortaleció anímicamente y eso no es poco. Y mirando al pasado, San Martín disfrutó diez años después del reencuentro con un goleador mimado como Martín Bravo que en 1998 había gritado su último tanto con los colores verdinegros, y este domingo en ese mismo arco Sur lo volvió a quedarse sin gargantas. Fue la mínima y real diferencia en favor del equipo de Coyette, que supo aprovechar su mejor momento en el partido de la fría mañana de domingo para sacar su ventaja. Después, la supo aguantar y finalmente terminó el día sabiendo que eran mucho más que tres puntos los que ganó.

San Martín jugará el sábado a las 17.45 ante Tigre en Victoria. Luego, el viernes 31, recibirá a Huracán en el "Hilario Sánchez’.

De entrada, la propuesta de Patronato sorprendió a San Martín porque Ledesma y Lemos salieron a presionar lejos, a buscar juego en campo contrario. No lo dejaron acomodarse a San Martín. Se lo hicieron incómodo. Y en ese trámite, los de Coyette perdieron presencia ofensiva porque ni Mosca ni Cardozo podían desnivelar por los costados y Bravo con Palacios Alvarenga quedaban aislados. Así, el partido fue apenas discreto y con pocas chances de gol. Rescaldani -ingresado por Barceló- tuvo una que se fue por arriba y el paraguayo Palacios Alvarenga hizo figura a Bértoli con un cabezazo que el arquero entrerriano sacó en gran tapada. Parecía que se iban sin goles al descanso pero Royón sorprendió en el vértice del área y Gelabert lo tocó. Penal para que Bértoli lo desperdiciara tirando afuera su remate.

En el comienzo del complemento, en esos diez primeros minutos, se vio lo mejor de San Martín. Se soltó Mosca, creció Bravo y a los 9′ después de un error en la salida de Patronato, Mosca ganó, encaró y metió el pase gol para que Bravo volviera a llenarse la boca de gol en su regreso al Pueblo Viejo. Lo gritaron todos. Lo disfrutaron todos. San Martín se replegó unos metros buscando espacios y pudo haber sentenciado todo en dos ataques a fondo que nacieron en cabezazos de Palacios Alvarenga. El Palote habilitó a Bravo y el goleador fusiló a Bértoli. Hubo respuesta y por duplicado, porque el rebote le quedó a Solis y otra vez el arquero de Patronato lo tapó. Vino el bajón, perdió la pelota y Patronato se le fue encima. Lo tuvo Comas, Pablo Ledesma cabeceó al travesaño pero San Martín lo bancó. Aguantó, puso, dejó todo sabiendo que este triunfo vale triple.

 

 

LAS CLAVES

 

  1. Resolución. San Martín buscó siempre, aún con errores pero en esta oportunidad tuvo la capacidad para resolver la historia en su mejor momento de partido.
  2. Desequilibrio. Otra vez como contra Belgrano, así como lo ganó pudo haberlo perdido ya que Patronato lo castigó con varios ataques después de estar abajo.
  3. Actitud. Este nuevo San Martín ya dejó más que claro que en cada partido sabe lo que se juega y lo busca. Con limitaciones, errores pero asumiendo riesgos.

 

 

 

Palacios se quedó con las ganas

 

 

Su fuerte es el juego aéreo y lo ratifica en cada maniobra. Quiere el gol pero no se desespera. Pablo Palacios Alvarenga tuvo otra chance neta y otra vez el arquero rival lo dejó con las ganas. Pero respondió en su fuerte y asistió a Martín Bravo en dos chances clarísimas de gol. No se desespera y lo reconoce: "Ya llegará el gol. Mis compañeros siempre me apoyan y no me desespero. Tuve otra chance como contra Belgrano y la sacó el arquero pero este es el camino. Esto recién empieza y lo bueno es que San Martín sume. Ahora ya nos pusimos a pensar en Tigre, Vamos así, rival a rival. Estoy más que conforme pero siempre hay que mejorar. Ese es mi objetivo’.

Otro de los que debutó y respondió fue el defensor Facundo Erpen, quien recibió la habilitación desde México y pudo jugar contra Patronato. Respondió bien en todas sus intervenciones, tuvo muy buenos cierres y ofreció una opción más que válida.

Otro de los puntos positivos de la mañana en Concepción lo marcó el debut como local de Francisco Alvarez. El juvenil defensor que viene de ser campeón en L’Alcudia con el seleccionado Sub-20 ingresó por el lateral Alex Silva que se fue lesionado. Lo disfrutó a morir la gente de San Martín porque Alvarez es un auténtico producto de su cantera que ya había jugado en Tucumán frente a Atlético pero en San Juan no había podido jugar. Un 2018 inolvidable para el chico de Rawson que debutó en Primera, fue sparring en el Mundial de Rusia, fue campeón en L’Alcudia y de regalo del Día del Niño, jugó con la camiseta de San Martín en el Pueblo Viejo.