Las esperanzas del líder del campeonato de Fórmula 1, Jenson Button, por ganar el título recibieron ayer un importante impulso, cuando un tribunal de apelación de París dictaminó que el controvertido difusor de Brawn GP es legal.

El tribunal de apelación de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) también dio el visto bueno a Toyota y Williams, cuyos autos usan difusores similares de dos niveles y que fueron criticados por los rivales, que aseguran que quebrantan el espíritu de las normas. De este modo, la clasificación del Mundial no padece alteración alguna, tanto en el campeonato de pilotos como en el de constructores.

Button ganó las dos primeras pruebas de la temporada en Australia y Malasia tras superar las protestas de Ferrari, Renault, Red Bull y BMW-Sauber. Los cuatro equipos apelaron luego las decisiones de los jueces.

Pero la FIA dijo en un comunicado que el tribunal decidió "negar las apelaciones remitidas". "Basándonos en los argumentos y pruebas escuchadas, el tribunal ha concluido que la decisión de los jueces respecto a que los autos cumplían con las normas aplicables era la correcta", se expidió la FIA y añadió que las razones se expondrían más en detalle más tarde.

Button y su compañero de equipo, el brasileño Rubens Barrichello, parten ahora como favoritos para conseguir una tercera victoria de los Brawn en el Gran Premio de China, en Shanghai, el próximo domingo, el tercero de la temporada.

Si el veredicto hubiera sido diferente, Button podría haberse quedado sin las victorias logradas hasta ahora, lo que habría sumido en la confusión al campeonato.

La F1 experimentó importantes cambios esta temporada y reglas aerodinámicas revisadas radicalmente generaron áreas grises en lo que respecta a la interpretación de las regulaciones. Y fueron Brawn GP, Toyota y Williams los que sacaron provecho y se convirtieron en los dominadores absolutos en el arranque de la temporada 2009.