Otra vez la gran obsesión de River se convirtió en una enorme frustración. El equipo de Gorosito que soñaba con un triunfo en Paraguay ante el ya eliminado Nacional para buscar la clasificación a los octavos de final, anoche vivió la pesadilla de la anticipada eliminación en la fase de grupos, al caer goleado por 4 a 2, preso de sus propios nervios en el complemento.

El primer tiempo resultó chato, con dos equipos que metían mucha presión en la marca, pero tenían poca precisión en el pase. Fabbiani y Buonanotte eran los más activos con la pelota y contaron con las chances más claras de gol, que pudo ahogar el arquero rival.

Las emociones fuertes llegaron en el final de la primera mitad, con el árbitro brasileño Gaciba de protagonista. A los 43 minutos cobró penal a favor de River por una pierna levantada sobre Fabbiani, y Falcao aprovechó con un remate a la izquierda. River se iba al descanso con un triunfo tranquilizador, pero Gaciba cobró otro penal más polémico a los 48 minutos, cuando Ahumada metió el cuerpo y estiró los brazos para ganar la pelota ante Escobar y lo consideró infracción. El propio Escobar niveló el marcador.

River entró más decidido en el complemento, pero rápidamente fue cayendo en una trampa de nervios que lo condenó a la eliminación. A los 13 minutos, Buonanotte fue mal al piso a trabar una pelota y vio la roja directa. River se desordenaba atrás buscando el gol y a los 20 le clavaron el primer puñal, de contra, con un remate cruzado del recién ingresado Núñez.

Gorosito buscó reacción y mandó a Gallardo y a Rosales a la cancha. A los 25, Fabbiani lo pudo igualar pero su remate se fue desviado y 3 minutos después, en otra contra, Escobar puso el 3 a 1. Si el partido ya parecía sentenciado, a los 33, Núñez volvió a clavar otra estocada. Sólo quedó tiempo para que Gallardo descontara con un tiro libre, que ejecutó igual al del superclásico del domingo. Pero no hubo remontada heroica, solamente un profundo dolor en jugadores e hinchas del Millonario.