San Juan.- Cuando parecía que la salida de Pablo Lavallén serviría para descomprimir la difícil situación que atraviesa San Martín (1.190 en los promedios), la llegada de Gorosito no llega a colmar la paciencia de los verdinegros. Es que el equipo no sólo no gana, sino que además juega muy mal.

 

Ayer, frente a Boca, el DT se plantó con línea de cinco en un esquema ultradefensivo, algo que no cayó nada bien en los hinchas. 

 

En plena pelea por no descender, a los de Concepción se le vienen tres choques complicados, dos de ellos contra rivales directos. El próximo fin de semana deberá enfrentar a Olimpo (1.074), nada menos que en Bahía Blanca. En total, se enfrentaron cinco veces en Primera División. La última vez en el Carminatti, en 2011, fue goleada del verdinegro. 

 

 

Luego recibirá a Unión (1.365), otro equipo que pelea la permanencia, aunque no tan complicado como Olimpo. Verdinegros y Tatengues se vieron las caras en seis oportunidades en la máxima categoría del fútbol argentino. ¿La buena? Los santafecinos jamás pudieron ganar.

 


La seguidilla continuará con una visita a Lanús, equipo con el que cae en el historial. De todas formas, habrá que ver si el Granate continúa con chances en la Copa Libertadores, para saber si Almirón encara el choque con suplentes o titulares.

 

 

El panorama para el verdinegro es complicado. Y tendrá que mejorar mucho su juego si es que quiere mantenerse en Primera.