Solvencia, suerte e inteligencia. Fueron los ingredientes con los que contó Del Bono para lograr la victoria por 2-1, la primera de visitante, ante un rival que tiene mucho peso de local como lo es Peñarol.
El desgaste lo hizo el Bohemio. Fue el que presionó y metió peligro. Un par de veces de la mano de Neira con dos remates, que se fueron desviados.
A los 43′ Castro hizo una gran jugada individual sorteando a la defensa Bohemia y luego gambeteando al arquero Vírhuez para poner el 1-0.
El complemento no varió mucho del primero. Peñarol continuaba presionando y Del Bono aprovechaba las contras. De esta manera llegó el segundo, esta vez el autor fue Roldán.
Nervios en el local y bajón anímico. Pero a los 23, el árbitro pitó penal a favor de Peñarol y lo ejecutó Brizuela, quién logró el descuento.
A partir de ahí Del Bono sufrió porque Peñarol se le vino encima. Pero nada fue suficiente para cambiar la historia.
"La goleada de la semana pasada nos ayudó en lo anímico y por suerte volvimos a sumar", dijo el capitán Bodeguero, Adrián Navarro, quién junto a sus compañeros se fue feliz por haber logrado una victoria.

