Cuando retornó de Macao, luego de perder por puntos con el ruso Egveni Gradovich, su segunda chance mundialista, por el cetro pluma de la FIB (Federación Internacional de Boxeo), Mauricio Muñoz, comenzó edificar en el amplio patio de su casa en Barrio Los Olivos, Rivadavia, un gimnasio.

Lo soñó. Lo pensó. Y lo consiguió. A pulmón, con su hermano Ricardo dieron forma a una estructura que diariamente recibe a una veintena de chicos menores de 14 años, similar cantidad de boxeadores amateur mayores de esa edad, algunos avezados, y una docena de adultos de juventud acumulada, que practican la gimnasia del boxeo de manera recreativa.

Desde que fundaron el club, los hermanos Muñoz, lo abrieron a la comunidad barrial. A los pibes se les enseña gratuitamente. Se les da la copa de leche tres veces a la semana, y se los motiva a que pongan empeño en sus estudios.

Ayer, en el programa de ofrecer más servicios a la comunidad, el director de Salud de la Municipalidad de Rivadavia; doctor Daniel Hualpa, dio una charla de primeros auxilios, que tuvo su parte teórica y práctica, destacándose la enseñanza de la RCP (Reanimación Cardiopulmonar). A la convocatoria no solo asistieron los deportistas, también lo hicieron muchas mamás, algunas abuelas y muchos jóvenes.

"La idea es realizar este tipo de capacitaciones, con el área Salud tenemos pensado también ofrecer una charla sobre prevención de suicidio, un tema que lamentablemente nos toca de cerca", contó el Negrito, quien aparte de preparar boxeadores, tiene como premisa en su club, formar buenas personas.