Con el overol. Schwartzman admitió ayer que no jugó bien ante Garín, a la vez que elogió al apoyo constante del público que colmó el estadio Aldo Cantoni.


 

Habló más como futbolista que tenista y se ganó al público, que ya había hecho bajar el "Olé, olé, olé, Diego, Diego" desde las tribunas. Tras la extensa batalla que le generó Garín, Diego Schwartzman reconoció que lo pudo cerrar antes e indicó que no está agotado: "No estoy cansado, estoy acostumbrado a correr dos horas y cuarenta. Y menos aún podría cansarme con esta camiseta, la de la Selección".

Schwartzman, a su vez, se lamentó porque pudo definirlo en dos sets. "Sabía que era difícil, pero era para cerrarlo antes. Por suerte me mantuve y eso es importante cuando las cosas no vienen saliendo bien. Ahora la serie está 1-1 y tenemos que ganar este sábado", indicó el Peque, quien tuvo un duelo especial con el público chileno que lo molestaba en sus servicios, al punto que debió intervenir el umpire.

Por otro lado, Nicolás Kicker admitió que los nervios del debut le jugaron en contra. "La verdad que al principio estuve muy nervioso. Empecé bien, jugué en buen nivel el primer set y eso me hizo bien. El segundo set se me escapó, porque lo tuve cerca. Y ya en el tercero sinceramente arranqué bajo de energía y no lo pude sostener", apuntó luego de la derrota ante Nicolás Jarry.

Kicker confesó además que el apoyo del público le generó emociones que no tiene en torneos de ATP y espera revancha. "Me gustaría poder jugar de nuevo hoy, y si no, que mis compañeros puedan cerrar la serie", señaló.

Por más. Tras sacarse la presión del debut en Copa Davis, ahora Kicker quiere la revancha y espera poder jugar hoy.