Felices. Gigliotti acaba de convertir el primer gol del Rojo. Levanta los brazos y es abrazado por su compañero Barcos. El Rojo ganó y va ilusionado a Brasil para la revancha del próximo miércoles.

 

Buenos Aires, EFE

Independiente venció con autoridad anoche al Flamengo de Brasil por 2-1, tras ir perdiendo por 1-0, y llegará al partido de vuelta de la final de la Copa Sudamericana de la próxima semana en el Maracaná con la ventaja bajo el brazo.

El "Fla" golpeó primero gracias a un sublime cabezazo de Réver a los 8 minutos, pero luego "El Puma" Emmanuel Gigliotti, a los 28", y Maximiliano Meza, a los 7" del complemento, convirtieron para el Rojo que revirtió el resultado.

Apenas comenzado el partido, Réver se elevó en el área tras un

tiro libre y con un preciso cabezazo abrió el marcador. Flamengo se replegó e Independiente poco a poco fue haciendo méritos para merecer la igualdad, que llegó cuando Gigliotti, autor de dos goles en la vuelta de las semifinales ante el Libertad, coronó con una gran definición una jugada colectiva.

El equipo brasileño sintió el golpe y en lo que restó del primer tiempo no pudo generar ninguna jugada de peligro.

 

Por la pelota. El partido fue parejo pero Independiente mostró carácter y logró dar vuelta una historia que comenzó complicada ante Flamengo.

 


A poco de haber comenzado el segundo tiempo, Maximiliano Meza impactó de primera, con una gran volea, un preciso centro desde la izquierda de Ezequiel Barco para poner el 2-1.

Lejos de conformarse, Independiente siguió siendo el protagonista principal del partido y estuvo cerca de aumentar la ventaja porque impuso un infernal ritmo de juego.

El entrenador del Flamengo, el colombiano Reinaldo Rueda, mandó al campo al juvenil Vinicius Júnior, fichado por el Real Madrid, pero él tampoco pudo evitar la derrota.

Sin embargo, en los últimos diez minutos el equipo argentino sintió el esfuerzo de haber corrido tanto y su rival brasileño estuvo cerca de conseguir la igualdad.

Flamengo sufrió en demasía las bajas del peruano Paolo Guerrero y del colombiano Orlando Berrío, el primero por un doping y el segundo por lesión.

 


Diferencia de gol


 

En esta final los goles de visitante no se contabilizan dobles. Si empatan en puntos tras los dos partidos, se tiene en cuenta la diferencia de gol y, si persiste, penales. Flamengo debe ganar por un gol para igualar. El Rojo, ganando o empatando, es campeón.