En el cierre del primer semestre San Martín no hizo pie en Misiones y perdió 3-1 ante el necesitado Crucero del Norte, que a los 15 segundos, y con el gol más rápido del torneo, ya ganaba. El Verdinegro le puso fin a la seguidilla de 5 juegos en los que venía sumando y el receso por Copa América le servirá para corregir las falencias que ayer tuvo y le costaron caer -por primer vez- ante un rival directo por la permanencia.
La efectividad de Crucero fue tan contundente que en sus únicas tres llegadas anotó, ante un San Martín que tuvo su momento -siempre corriendo desde atrás- pero no lo aprovechó. Sumado a que en cada desinteligencia lo vulneraron, y que cuando movió el banco y le dio cierto aire para ponerse a tiro del empate, la bomba de Olmedo sentenció el periplo que tuvo que hacer el Verdinegro para llegar a Misiones, donde no jugó bien.
Arrancó dormido y el Colectivero le hirió desde el pitazo inicial porque sacó, abrió la pelota, desbordó y tras el centro al área, Gabriel Avalos metió la media vuelta y su zapatazo venció a Ardente. San Martín no había tocado el balón y ya caía. Ese gol y con el local presionando la salida del rival, fue maniatando al conjunto de Mayor que no pudo sacudirse de inmediato y lo sufrió en gran parte del partido.
Tuvo su revancha a los 11’ con el centro de Martínez al primer palo, para el potente remate de Vitti que sacó el arquero Ramírez. Con el paso de los minutos fue creciendo su propuesta pero sin llegar a dominar y por eso en el parcial inicial metió una variante con el ingreso de Aparicio para tener más contacto con la pelota. Aunque en otra falencia, esta vez de Mattia al que le ganaron en la línea final, Avalos asistió a Alvarez quien sólo la empujó para el 2-0 a los 40’.
El complemento mostró lo mejor de San Martín, que nunca dejó de buscarlo pese a sus limitaciones ya que a los atacantes no les llegaba el balón y el traslado fue dificultoso. No obstante, a los 9’ y en una jugada que se inició en Ardente, se cerró con la asistencia del ingresado Covea paro el descuento de Marcos Figueroa.
Fue cuando San Martín se convenció. Tuvo el empate con Vitti y luego Vera a la salida de un tiro de esquina. Pero la concentración de Crucero fue determinante para aguantar al sanjuanino que defendía con 3 y en esos riesgos lógicos, el local lo sentenció con el 3-1 de Olmedo a los 33’, para justificar que San Martín no encontró en Misiones su Norte.

