Aliento sin remera. El calor provocó que fuera el partido con menor asistencia de público. Y la gran mayoría de hinchas que fue a la platea Este, donde dio de lleno el sol, vio el partido sin remera.

 

Casi 38 grados, un sol a pleno, y un leve viento con abundante calor marcaron el termómetro del partido. Todo un factor que condicionó el accionar de los jugadores, que sintieron el sello que caracteriza a San Juan. Por eso el partido debió ser parado en ambos tiempos para que los jugadores se hidrataran. Situación que provocó además que la asistencia de público disminuyera notoriamente pese a que el partido no iba por televisión abierta y gratuita. Incluso varios de los protagonistas destacaron que fue "inhumano jugar a las 4 de la tarde en San Juan".

Y en todas las declaraciones de los jugadores de San Martín, más allá de la felicidad del triunfo, el tremendo calor fue lo que más destacaron.

Nicolás Mana dijo que "estaba muy pesado y terminé fatigado. Encima Dubardier (lateral del Estudiantes) no se cansaba nunca, por eso pedí el cambio porque sentí el cansancio".

El volante Gabriel Carabajal fue más directo: "Es la primera vez que me toca jugar con un calor así, lo supimos manejar y lo ganamos, pero sentimos el calor", y eso que viene de jugar en Mendoza, para Godoy Cruz, donde también las temperaturas son elevadas a esta altura del año.

Nicolás Messiniti, el delantero, se mostró "feliz porque necesitábamos los puntos, pero hacía mucho calor y estaba muy pesado, por eso terminamos muy casados y aguantando".

Claudio Mosca, quien regresó al equipo, también se refirió a la alta temperatura: "Estaba pesadísimo en el primer tiempo y lo aguanté, pero en el segundo lo sentí mucho. Valió el sacrificio porque terminamos muertos".