La tercera etapa, la que marca la mitad del recorrido del Desafío Ruta 40 2016, se convirtió en el temido filtro para los competidores y no sólo porque era la más extensa de todas, con un total de 678 kilómetros. Con salida y arribo al vivac del estadio abierto del Parque de Mayo, el día que se desarrolló íntegramente en suelo sanjuanino, apenas más de la mitad de los participantes continuaba en carrera al cierre de esta edición.
Además de la cantidad de kilómetros y de la variedad de suelos, hubo un error humano. La organización comunicó que “por una diferencia en el road book y para no perjudicar a los competidores se tomará el tiempo del inicio de Neutralización al KM 189,67”. Fueron 72 vehículos los que partieron y 41 los que estaban nuevamente en el vivac.
Vale como ejemplo que de los 8 con tripulantes sanjuaninos, solamente 4 figuraban con la prueba completa. En motos, el único era Alberto Ontiveros, que tuvo un gran día con el octavo puesto en el clasificador.
En tanto, Fernando Hierrezuelo se dio un fuerte golpe y debió recibir asistencia médica. El propio piloto reconoció que la moto estaba destruida. Finalmente en esta categoría, Alejandro Puyg (que arrastraba problemas de las etapas anteriores) no había registrado su arribo.
En autos, Ricardo Martínez, junto a Eugenio Arrieta en la navegación, sigue realizando una gran tarea ya que ayer fue quinto en la etapa y permanece sexto en la clasificación general. El otro piloto es Lino Sisterna, con Ramiro Corvalán en la navegación, quien arribó 12do y escaló hasta el 8vo puesto de la general. Por último, su hermano Juan Pablo Sisterna, navegante del chaqueño Juan Manuel Silva, concluyó séptimo.
No había novedades de Gastón Pastén-Juan Pablo Batista y de los hermanos Hermes y Fabio García. Hoy, la cuarta etapa parte rumbo a La Rioja. No habrá zona de espectadores en suelo sanjuanino.

