Ser profeta en su tierra es vital para soñar y concretar aspiraciones. Mucho más para una disciplina nueva en la provincia, que crece a pasos agigantados y que con el título de anoche comienza a escribir una historia que invita a más. Sobretodo porque esta Selección Sanjuanina, que tiene un puñado de meses de su creación, superó a un equipo con demasiada experiencia como Argentinos Juniors. Un enorme triunfo que lo construyó con garra, humildad, presión y el enorme corazón para sobreponerse al rival. Ese Bicho de la Paternal que cuando puso la pelota al piso demostró que tiene más jerarquía, que cuando San Juan se desconcentró no lo perdonó, pero que nunca se imaginó que los locales tenían su arma principal en la presión, en cerrarse con firmeza en el fondo, defender a muerte un partido que comenzó adverso y supieron darlo vuelta.

Muchas cualidades que desplegó el equipo del Pachi Pascual, que sin tener la pelota, pero jugando con la cabeza, demolió y le quitó toda estrategia al Bicho, que se perdió en la impotencia.