El año pasado, Desamparados, Atlanta y Brown de Madryn se metían en la Primera B Nacional. Era el mejor momento para los tres pero con el correr de la temporada, los tres terminaron viviendo el mismo destino: el descenso. Por Desamparados pasaron tres entrenadores y el final no fue el deseado. En Atlanta, pasaron cuatro técnicos y no esquivó el descenso. En Brown, fueron dos los entrenadores y aún así quedó en el descenso.

Los tres hicieron una temporada mediocre. Atlanta se cayó rápidamente, mientras que Sportivo fue parejo en su medianía. Brown levantó en el final pero se quedó sin ese golpe decisivo para sostenerse en la categoría. Los tres subieron juntos, los tres bajaron juntos.