Buenos Aires, 11 de octubre.- El enigma en torno a Serena Williams, más lejos que nunca del tenis, se prolonga tras confirmarse que la ex número uno del mundo no volverá a jugar hasta el año próximo.

"Ténganme en sus plegarias (lo necesito)", escribió la menor de las Williams en su página web al explicar las razones por las que renunció a jugar a partir de hoy el torneo de Linz. "Probablemente no juegue más en lo que resta del año", agregó.

"Estuve entrenando por varias semanas para volver a jugar al tenis lo más rápidamente posible tras mi operación a mediados de julio. Ayer comprobé que me excedí en la exigencia e hice demasiado antes de tiempo", añadió Serena, que hoy perdió el número uno del mundo a manos de la danesa Caroline Wozniacki.

Serena Williams, de 29 años, jugó apenas seis torneos esta temporada. Tras ganar Wimbledon hace tres meses no volvió a jugar. La menor de las Williams explicó que, poco después del éxito en Londres, pisó vidrios de una botella de cerveza rota en un restaurante de Múnich.

Aquello llevó a una operación del tendón y a una recuperación que aún continúa. Williams debía regresar esta semana a Linz para ponerse a punto de cara al Masters de Doha, pero el domingo anunció que no jugará el torneo austríaco. "Tengo el corazón completamente roto, me siendo devastada", aseguró la tenista.