En los torneos de ascenso del fútbol argentino, el camino a la gloria es largo, también el que conduce al infierno. Queda mucho por andar y todo puede cambiar, pero con lo andado y lo visto, se pueden sacar algunas conclusiones de los dos equipos sanjuaninos que juegan en categorías de AFA, San Martín y Peñarol.
San Martín, de menor a mayor
San Martín, que ahora mira a todos de arriba en la Primera Nacional trascurridas 14 fechas de la Zona A, es la clara muestra de que se puede levantarse y caerse. El Verdinegro arrancó mal el torneo. No jugaba bien ni sumaba puntos importantes con la conducción de Andrés Yllana.
Esa ecuación le valió que a la fecha 6 salga despedido del banco de suplentes, aunque sabiendo que no lo querían en ese lugar, el sureño se adelantó y renunció. En su gestión logró 6 puntos producto de un triunfo, tres empates y dos derrotas.
Jorge Miadosqui resolvió que interinamente Rodolfo "Purruco" Antuña tomara el mando y mientras negociar al sucesor de Yllana. Y fue ahí donde jugó una ficha importante con un viejo conocido, ídolo del club, como el exarquero César Monasterio. El otrora guardapalos empezó a darle forma a un plantel que él no armó pero que debía.
Así las cosas, desde la fecha 8 a la 14, Monasterio le cambió la cara al equipo. Ojo, no fue todo color de rosas pero logró adaptarse a lo que tenía para escalar, de a poco, y llegar a este presente donde lo muestra líder de la Zona A con 23 puntos, aunque todos muy apretaditos arriba.
Peñarol, un club sin rumbo cierto
En tanto que Peñarol viene con el pie izquierdo desde antes que rodara la pelota. Los papelones dirigenciales que le valieron hasta horas antes de iniciar el torneo dle Federal A contar con dos planteles y dos técnicos -sí, aunque parezca ridículo-, se trasladó al campo de juego.
Cumplidas 7 fechas en la Zona 2, apenas cosechó 5 puntos, marcha último jungo a Estudiantes de San Luis y si terminara hoy el certamen debería jugar un partido desempate para ver quien desciende.
Ganó un partido, frente a San Martín de Mendoza y con mucha polémica en cancha del Bohemio, y empató los otros dos. Cristian Bove, que tiene el respaldo del presidente Oscar Cuevas, parece no encontrarle el rumbo al equipo.
Eso sí, tiene una ventaja: queda mucho por andar. Una buena racha de resultados lo puede no solo sacar de la zona baja sino ponerlo con chances de pelear arriba por un ascenso, aunque no parece estar el material para esto último, pero, al fin y al cabo, es fútbol.

