San Lorenzo ganó el clásico mediante el penal que Julio Buffarini cambió por gol, a los 16’ del complemento. Claro que el volante del Ciclón lo convirtió en la segunda ejecución de la pena máxima, debido a que en la primera que realizó el arquero de River, Marcelo Barovero, se lo contuvo al ex Talleres. El árbitro, Darío Herrera, a instancias del juez asistente número uno, Julio Fernández, sancionó que se debía reiterar la ejecución por el adelantamiento de Barovero, quien dio un paso adelante y contuvo el balón.

