El anuncio para los "fieles" del Dakar fue un alivio. "Habemus Dakar. Recuerden que mi nombre completo es Etienne Francisco, y no es una broma. Se imaginarán lo feliz que estoy para compartir con ustedes esta excelente noticia". Luego del retiro de Perú de la próxima edición y cuando comenzaban a multiplicarse los rumores que corría peligro la realización de la carrera, ayer el director general de la competencia, Etienne Lavigne, comenzaba con esa frase la conferencia de prensa en la que se oficializó el "Plan B", que contará con 11 etapas en suelo argentino y 3 en Bolivia.
San Juan será escenario en la fase de definiciones, ya que aquí concluirá la antepenúltima etapa proveniente de Chilecito, prevista para el 14 de enero, mientras que al día siguiente partirá la caravana a Carlos Paz.
Así, en orden inverso, se repiten las durísimas dos etapas de este año aunque no harán el mismo recorrido los participantes. De hecho, habrá estreno de predio para la llegada del primer día, que será con mucha sombra en una zona lindante entre Chimbas y Rivadavia. Previamente habrán recorrido una etapa que rondará los 400 kilómetros.
En la presentación de ayer en Buenos Aires, quedó claro que el próximo Dakar tendrá un comienzo con etapas muy veloces, hasta arribar al salar de Uyuni. El regreso a suelo argentino será recorriendo las provincias cordilleranas, el momento donde también aparecerá la arena, la gran protagonista del Dakar.
Esto, sin dudas, es un guiño para los pilotos argentinos. Orlando Terranova celebró "buena nueva ruta" que se diseñó tras la deserción de Perú. "Es una buena ruta para nuestro equipo. Creo que el desafío ahora es muy bueno y, en lo personal, es un lugar donde yo me siento muy cómodo, donde tal vez tengo grandes fortalezas para afrontar las etapas", expresó a DyN el mendocino que corre para el equipo Mini que venció en las últimas cuatro ediciones de carrera sudamericana.
