Carlos Delfino, el jugador que antenoche volvió a vestir la camiseta del seleccionado argentino de básquetbol, resaltó que la mejor sensación que experimentó fue “tener una pelota entre mis manos”, luego de tres años de inactividad, a causa de una grave lesión en el pie derecho.
“Lo más lindo es que volví a tener una pelota entre mis manos. Y con la camiseta más linda de todas”, reflexionó el santafesino, a la finalización del partido que el equipo de Sergio Hernández perdió ante su par de los Estados Unidos (74-111), en Las Vegas.
El ex NBA con Detroit Pistons, Milwaukee Bucks y Houston Rockets retornó en el T-Mobile Arena a un rectángulo, después de 1.170 días sin jugar. Una fractura en el hueso escafoides en mayo de 2013 demandó siete intervenciones quirúrgicas en la zona afectada y generó incertidumbre respecto al futuro.
“Trato de no pensar porque por mi cabeza pasan muchas cosas. Pero estoy contento. Siento que puedo ayudar al equipo”, dijo el escolta de 33 años.
Delfino ingresó en el segundo tiempo y apenas estuvo en cancha algo más de siete minutos (7m. 16s. para ser precisos). Al cabo de su permanencia en el rectángulo, el santafesino sumó 3 tantos (1-1 en triples), 2 asistencias y un robo.
“Esto es una película para mí. Disfruto con el grupo, es gente a la que uno quiere mucho. Quiero ir probando de a poco”, insistió el campeón olímpico en Atenas 2004.
Delfino no había participado de los dos ensayos con Nigeria en Las Vegas. Ahora, la selección volverá al país para seguir la preparación de cara a los Juegos de ‘Río 2016’.

