Son César Luis Menotti y Lionel Messi. Son Alberto Olmedo y Marcelo Bielsa. Son Gerardo Martino y Roberto Fontanarrosa. Son Rosario Central y Newell’s, protagonistas ayer en el Gigante de Arroyito del clásico más pasional del país luego de tres años. Se sabe, la ciudad respirará los colores canallas por varias semanas porque el 2-1 para los de Miguel Russo así lo establece. Pero el clásico es más que los 90′ que en este caso fue por primera vez de manera oficial sin las dos parcialidades. Pese a ello, el local tuvo que desembolsar 200 mil pesos en el operativo de seguridad que contó con un total de 2.000 efectivos: 1.200 afectados en el Estadio y los restantes 800 distribuidos en la ciudad natal del Che Guevara, otra celebridad fanática de Central.

La rivalidad data desde hace 108 años cuando por la Liga de Rosario se cruzaron por primera vez y al igual que ayer, fue victoria de Central. El derby rosarino excede las fronteras y por eso esta semana el diario norteamericano, The New York Times, tuvo un enviado especial en Rosario para realizar una extensa nota. "’Único e inigualable en todo el mundo por la pasión que se vive en la ciudad de Rosario, al punto de dividirla en dos. Acá no hay hinchas neutrales”, lo describió al choque el periodista, Jonathan Gilbert. Un dato acerca justamente de la falta de "neutrales’ en Rosario lo marca el hecho que en el profesionalismo solo 12 futbolistas vistieron ambas camisetas, siendo el último antecedente hace 29 años con Juan Carlos Delménico. En comparación con otros clásicos del país la diferencia es importante: 63 jugadores vistieron las camisetas de River y Boca; 56 las de Colón y Unión; 47 las de Independiente y Racing, y 33 las de Estudiantes y Gimnasia. En estos tiempos el caso número 13 entre Central y Newell’s parece poco menos que imposible.

Por Gerardo Alaniz

DIARIO DE CUYO