El uno se durmió el en césped acusando estar aturdido por todos lados. Lo asistieron dos médicos, quienes dijeron que estaba bien. Por suerte el juego pudo seguir. Pero el uno nuevamente se volvió a tirar ya haciendo más teatro que otra cosa. Ya el árbitro Julio Quintero no le creía nada. En esta ocasión acusaba una piedra. Los jugadores de Unión pedían calma a su gente, que estaba enardecía colgada arriba del alambrado. El clima era tenso, de nervios. El partido estaba empatado.

Pero todo explotó al instante, cuando Espeche se levantó y al segundo se desplomó. Seguía fingiendo estar lastimado. El juez no quería suspender el partido, pero los jugadores visitantes sí, no querían jugar. Sin ir más lejos cuando lo sacaron en camilla y lo llevaron al banco de suplentes su compañero Jesús Gómez le decía "quedate tirado no te levantes". El DT Godoy en ese momento decía "yo quiero seguir, pero fijate como esta el arquero no da más".

El arquero parecía tiritar en la camilla. Fingía estar desmayado. Los futbolistas de Unión se lo querían comer al guardameta. "Que se levante si no tiene nada, que deje de fingir", decía el Gino Laciar". Pero según Jorge Steiner cuando estaba caído en el césped "se cagaba de risa".

Pero al fin la situación volvió a la normalidad. El arquero con los ojos cerrados de levantó, un compañero le dio agua y pudo seguir. El cotejo continuó y Julián Espeche siguió jugando como si nunca le hubiera pasado nada, en la noche del show del arquero.