Fue dramático. Siempre a pura tensión. Argentina y España estaban a poco más de 3’ de definir el paso a la final por los penales. Pero las españolas, tosudas ellas, aprovecharon una imprecisión, y Natasha Lee, por entre las piernas, la empujó al fondo para el tan mentado y discutido gol de oro. Las argentinas buscarán el tercer puesto desde las 18.30 ante Francia, mientras que a continuación será la gran final entre España y Portugal, desde las 20.
El primer tiempo no le fue cómodo a Las Águilas. Es que España sorprendió con una marca agresiva, que le quitó espacios al equipo de Perea. El rival, una vez que se afirmó en ese esquema defensivo, empezó a atacar. El tiro fuerte de Anna Casarramona preocupó. También las mandadas de María Diez. Pero la defensa argentina respondía a pleno. Un notable trabajo de la arquera Anabella Flores, afirmado en la sagacidad y empeño de sus compañeras también le cerraron el camino al adversario. Pero ahí nomás, a la vuelta de la esquina, Las Águilas dieron el grito sagrado. Luchi Agudo se amagó como es su costumbre y le metió un pase frontal a Lorena Rodríguez, quien la mandó al fondo ante la sorpresa de su marca y de la arquera. Golazo. Paras gritarlo a plena garganta. Para abrazarse y saber que el partido de ahí sería otro. Pero España se sintió dolida y salió con todo. Empezó a dominar terreno y situaciones. Anabella se hizo una muralla en el arco. Y las europeas empezaron a ponerse nerviosas. Ahí es cuando Argentina tuvo dos contras que, por falta de efectividad, no resultaron goles. Las Águilas se fueron al descanso sabiendo que el duro partido seguiría en el complemento. Ahí llegó el apagón en todo el estadio. Y se dio una espera de 20 minutos más de la cuenta. En el complemento, España siguió con su dominio. Y, por momentos, se hizo demasiado peligroso para Las Águilas. Es que sus contragolpes no encontraban la efectividad necesario y el rival era un vendaval en ataque. Como Argentina aguantaba tanto parecía que el partido terminaría con aquel 1-0 del primer tiempo, pero faltando menos de cuatro minutos, España llegó al empate. Fue a través de Anna Casarramona, su símbolo. De hasta el final del tiempo regular todo fue nervio. Lo pudo haber ganado España pero Anabella Flores siempre respondió. Lo pudo haber ganado Argentina pero la arquera española le atajó un tiro de gol a Daiana Silva en el último segundo. Y, en el suplementario, cuando se moría, llegó ese gol de oro de Natasha Lee que terminó con el reinado de Las Águilas. Habrá que asimilar la derrota. Las Águilas dieron todo en una gran batalla, pero no les alcanzó.
