Es el sueño de todo pibe que juega al fútbol pero al que pocos pueden llegar. Hernán Zuliani dice que siempre soñó jugar en Primera División pero jamás imaginó que llegaría tan pronto. Con apenas 12 partidos jugados en el Federal "A" con Sportivo Desamparados, pasará al fútbol grande para vestir los colores de Defensa y Justicia. Humilde. Con una sonrisa tímida y talentoso con la zurda, el pibe nacido en la escuelita de fútbol de Sportivo tuvo un 2021 soñado con 19 años recién cumplidos. Terminó los estudios secundarios en el Colegio Luján en el 2020 y les rogó a sus padres Andrea y Leonardo que le dieran un año para dedicarse de lleno al fútbol y de no darse el debut en el Federal, en el 2022, empezaría la carrera de Radiología. Pero el destino tenía preparadas otras cosas para el chico del barrio UTA (Rawson). Porque realizó toda la pretemporada con el club y si bien ya había hecho un ingreso desde el banco ante Estudiantes, fue el técnico Marcelo Fuentes quien lo puso de arranque ante Sol de Mayo y el pibe la rompió, incluso en un puesto que jamás había hecho. "Es todo raro lo que pasó. Porque yo siempre fui defensor central pero Marcelo (Fuentes) me pidió que entrara de "3". Ese primer partido tenía miedo porque nunca había jugado ahí, pero salió bien y después tuve que aprender un montón de cosas: Fuentes me guió muchísimo", expresa. Fue ese día que los representantes Claudio Tófolo y Martín Zuccarelli se pusieron en contacto con Hernán para ofrecerle sus servicios. "Estábamos atravesando una mala racha y les dije que mi cabeza estaba puesta en Sportivo. Y si bien seguimos hablando, recién cuando terminó el Federal me dijeron que podía hacer una prueba en Defensa. Pensé que iba con el plantel de Reserva y cuando fui, me pusieron a entrenar con el plantel de Primera, con jugadores que hasta unos días antes veía por la tele, fue algo muy lindo que me dio muchísimas fuerzas", manifiesta. De ahí en más, fue una semana entrenando y viviendo en la pensión hasta que llegó la confirmación y todo los papeles, incluyendo la firma del contrato, para emigrar al club de Florencio Varela. "No lo podía creer, fui cayendo con el paso de los días. Por ahí pensaba que podía pasar a otro club de Federal o a Primera Nacional, pero que un club tan importante como Defensa se fije en mí me desafía a seguir trabajando de la mejor manera". Nacido en el Barrio Patricias Sanjuaninas, a dos cuadras de la cancha de Desamparados, dice que Sportivo es más que su casa. "Soy hincha desde que nací porque toda mi familia es fanática. Voy a cumplir el sueño de mi familia porque mi padrino y mi papá jugaron en Sportivo. Mi papá categoría "76 debutó en Primera pero tuvo que dejar para trabajar y mi hermano Enzo dejó para seguir la facultad. Están todos muy felices por todo lo que está pasando", cierra.