El Verdinegro cambió el técnico pero el resultado en cuanto a lo numérico sigue siendo el mismo. Anoche regaló el primer tiempo, donde por eso lo perdía, levantó en el complemento en una buena ráfaga y logró el empate. Pero fue nada más que eso, con síntomas tanto de falencias como de recomponer al equipo con actitud, que no bastaron para pasar del empate en Concepción ante Crucero del Norte 1-1, porque no encontró el cómo cambiar el partido y no solamente sumar su cuarto juego consecutivo sin victoria, sino que por primera vez en la temporada cayó en zona de descenso directo y esa es otra nueva preocupación.

En tercer interinato de Marcelo Vivas mostró otro sistema de juego, muy diferente al de Daniel Garnero, con un equipo más punzante, pero a los que podían generar juego no les llegó la pelota y careció de profundidad con los dos mediaspuntas. Mientras que en el fondo hubo muchas dudas entre los centrales. Por eso en los 45′ iniciales San Martín atacó mal y defendió peor. Y se basó también en que perdió el mediocampo, porque le costó recuperar la pelota ya que esa zona tuvo inferioridad numérica y el equipo Colectivero lo atacó y encontró como entrarle por derecha.

A los 3′ Ernesto Alvarez tuvo un mano a mano que tapó Ardente. Un arranque que marcó lo bien que estuvo parado el equipo misionero y los problemas de juego y coordinación en el local. Porque la distribución de Carlos Marczuk fue un eje básico para marcar los tiempos y no darle lugar a la tibia propuesta de San Martín que recién probó al arco sobre los 18′, con el disparo de Pablo López que contuvo el arquero Germán Caffa.

Y en base a la propuesta de cada uno, fue que Crucero pasó a ganar a los 32′, con el gol de Alvarez que tuvo mucha complicidad de varios hombres verdinegros, puesto que Quiroga la perdió en ataque tras un mal pase que generó la contra, el centro de la derecha para que Alvarez, luego que la pelota le sobrara a Mattia, ganarle a los centrales y definir ante Ardente.

San Martín recién empezó a emparejar el trámite del partido con las diagonales de Salas. Incluso Lucas tuvo en la punta de su pie una chance tras el pase medido, que contuvo el arquero.

Pero logró hacerse fuerte y manejar el juego en el complemento, porque desde el inicio salió con otra actitud, con Quiroga mordiendo en todo el medio, Gastón Caprari aguantando de espaldas al arco, el oportunismo de Salas y las ganas de Mauro Bogado.

Y fue justamente Bogado, quien a los 7′ logró el empate con un golazo de larga distancia y con pierna cambiada. Porque no pudo rematar de derecha ya que lo taparon, pero de zurda la colocó al ángulo.

El gol que le dio el valor que significa anotar para ir por más. Y lo tuvo sobre los 15 con el desborde de Salas, la media vuelta de Caprari y el disparo que dio en el palo. En la siguiente Lucas Kruspzky probó y el balón se fue cerca del palo. Y a los 21, Quiroga increíblemente no le dio precisión a su cabezazo.

No obstante fue más en esa ráfaga de minutos, luego volvió a quedarse sin recursos, ante un Crucero que bien plantado -como en todo el partido- cuidó el empate. El que no pudo romper San Martín pese a la reacción, porque le costó el inicio, y dejó pasar otro juego de local. Un empate que no sirve en la tabla porque cayó en zona de descenso.