23 de agosto de 2011 - 00:00

En el final estuvo el rugido de la victoria

Era para cualquiera, el que hacía el gol ganaba. Los dos generaban chances pero ninguno las concretaba en la red. Fue un partido entretenido de principio a fin, con un campo de juego en excelentes condiciones que permitía jugar a ras de piso, y eso impuso San Martín, adueñándose de la pelota y proponiendo buen juego para que le llegara limpia la pelota a sus delanteros. A los 6’ Martín Alaníz llegó y de cabeza le quemó las manos a Saffe, que ahí no más volvía a atajarle a Narváez un remate cruzado, que podía terminar en gol. Era todo de la visita, encima Trinidad se quedaba sin Gallardo por lesión y se le hacía todo más complicado. Hasta que a los 36’ en San Martín se iba expulsado David Jofré por doble amonestación y con ese envión anímico el León apostó con todo en los últimos minutos pero no llegó a lastimar.

El complemento fue para cualquiera, Trinidad por momentos fue un poco más que la visita y sobre el final cuando todo indicaba que no habría emociones, apareció Gigena que, con un tiro libre perfecto que dio en el palo y entró en el arco de Pérez, le dio el festejo a Trinidad y amargar a San Martín que a esa altura festejaba el empate jugando con un jugador menos. Fue final a un partido, que como se había dado, merecía un ganador. Así la 14ta. fecha empieza a bajar el telón pero sólo por esta semana, ya que el miércoles 31 recién estarán completando Del Bono-Aberastain y Alianza-Colón.

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