El partido largó con calor y a pleno sol. Pero en apenas cinco minutos las características climáticas cambiaron en forma diametral. Es que llegó el viento Sur, que no sólo hizo que el termómetro bajara en grados sino que, especialmente, se levantara un viento fuerte que llenó de tierra a todo el mundo.
Según los protagonistas, el viento, que sopló más fuerte en el primer tiempo que en el segundo, incidió en el juego porque aparecieron las imprecisiones, los malos cálculos y hasta las tentaciones para pegarle al arco desde lejos.
La tierra se hizo molesta en el primer tiempo, con la “punta del viento”. El arquero visitante, por ejemplo, pidió que Pitana parara el partido para lavarse la cara. Y después el propio árbitro hizo que todos los jugadores se refrescaran pero también que se pudiesen sacar la tierra de sus rostros.
Las tribunas del “Hilario Sánchez”, que presentaron blancos en todos los costados también sufrieron por el viento pero igual alentaron. Y antes que empezara el partido, los equipos formaron para el saludo invadidos por pequeñines que mostraron la bandera de la no violencia de la AFA.

