Marca. Federico Milo trata de frenar a Nacho Fernández. River no perdonó nada ante San Martín.


Perder por goleada es el peor trago para cualquier equipo y la salida de San Martín desde el Monumental estuvo marcada por las caras largas y mucha controversia con los fallos arbitrales pero los defensores del Verdinegro salieron a poner la cara tras la caída. Facundo Erpen, autor del gol del descuento en el Monumental, admitió la justicia en el resultado final, aunque tal vez por cifras no tan abultadas: "De los arbitrajes, no hablo. Creo que lo que planteamos en la semana de tratar de tener la pelota, de manejarla no nos salió. No pudimos hacer los partidos que hicimos antes como inclusive el de Huracán en donde pese a tener uno menos, manejamos la pelota y creamos ocasiones. Pero ahora, no lo conseguimos y si a eso le sumamos que River no perdona nada a partir de su categoría individual, terminamos cayendo. Ahora hay que mirar para adelante porque esto será fecha a fecha. El objetivo es la permanencia y vamos a dejar todo para conseguirla. Duele perder y por goleada pero hay que tener la madurez para asumir errores y mejorar".

En la misma tónica, el lateral Federico Milo coincidió con Erpen en no opinar del arbitraje y remarcó que no supieron aprovechar su momento ante un grande que no perdona como River: "Empezamos bien. Generamos algunas ocasiones pero River no es de perdonar nada. Nos llegaron y nos convirtieron. Después, nos costó remontarlo pero creo que este grupo sabe muy bien los objetivos que tiene y hay que aprender de estos momentos. hay que seguir adelante, trabajar más y superar la adversidad".

El que también analizó la caída fue el central Juan Rodríguez: "No estábamos tan lejos de lo que había propuesto River pero nos llegaron y con polémica nos marcaron. Ahí nos costó remontarlo. En este nivel, los errores se pagan caro y nos pasó. De todas formas no pudimos mostrar lo que antes habíamos hecho en el comienzo de la temporada pero esto recién está empezando y debemos recuperarnos".

 


Especial

Rodrigo Mora fue verdugo de San Martín y volvió al gol por duplicado después de 6 meses. La felicidad del uruguayo pospartido no fue menor: "Es un premio al sacrificio que me ha tocado vivir, de siempre estar con buenas energías y ganas de salir adelante. Los dos goles y volver a ser titular es muy importante".