El Torneo Federal entró en acción ayer para los equipos sanjuaninos, y el que largó con un triunfo para ilusionarse fue Árbol Verde que superó 2-0 a Atenas de Pocito por la zona 42, que nuclea a los equipos de la Liga Sanjuanina. Con un plantel reforzado y una idea de juego que fue encontrando, terminó siendo un justo ganador.

Árbol Verde sacó provecho de la localía y corrió mejor la cancha en un campo de juego que no ayudó a ninguno, pero que la transitó con más criterio haciendo correr la pelota y abriendo los laterales. Mientras que el Mirasol estuvo desarticulado, abusó del pelotazo y eso le simplificó la tarea al fondo rival, que con un Roberto Soria impasable, no dio lugar a las sorpresas en base a su solvencia.

La victoria de los del Barrio Cabot tuvo además sustento en la experiencia en el medio de Mario Pacheco (jugó sólo el primer tiempo) y la velocidad y actitud para encarar del “Pescadito” Bravo. En Atenas, la individualidad y empuje de Franco Gizzi no alcanzó porque no hubo conexión con el resto.

Y en base a la propuesta de cada uno fue que el partido se armó para Árbol Verde. A los 7’, Bravo asistió a Riveros, quien debajo del arco remató por encima del travesaño y en la jugada siguiente se desató el delirio de los 500 hinchas arbolinos. Porque la pelota le picó mal a Villajón, rozó su brazo y Sebastián Preziosa sancionó el penal que Leandro Mallea convirtió a los 14’.

Tras el gol, fue Atenas el que intentó levantar su propuesta y sólo inquietó con un tiro libre de Gizzi, que Alcaraz sacó. Luego el local volvió a adueñarse de las acciones y en la última del parcial inicial, y tras 3 toques consecutivos, Bravo metió un disparo de media distancia sin final favorable.

En el complemento el orden del arbolino fue una materia que Atenas no supo cómo romper. Encima a los 6’ David Bolado puso el 2-0 tras capitalizar un rebote y definir ante la salida de Matías Saffe. Incluso pudo ampliar a los 9’ cuando Bravo estrelló su intento en el palo, o la salvada de Saffe en el mano a mano a Díaz. Árbol Verde mostró su juego, fue ordenado, efectivo y profundo, para arrancar ganando.