A las 18.50 aterrizó en el aeropuerto mendocino el avión que las trajo desde Francia. Y 25 minutos después la sanjuanina Daiana Silva fue la primera en salir, luego de buscar su equipaje.

El eterno abrazo con su mamá abrió el camino a lo que vino después en casi todos los casos: llanto, abrazos y pura alegría. Una fiesta que luego tuvo su epicentro en San Juan, con una larga caravana detrás de la autobomba que paseó a Las Aguilas por su tierra.