Guanacache. Ubicado a casi 80 kilómetros, distancia que parece agrandarse mucho más teniendo en cuenta que se ingresa por una huella. Allí no existen los lujos y a pesar de que la red de wifi llegó a esa zona recientemente son pocos quienes pueden adquirirlo. Es por eso que los chicos se entretienen con lo que pueden y hace poco por iniciativa de Exequiel Parra, 13 chicos de esa comunidad comenzaron a practicar fútbol y hasta viajaron a un pueblo cercano para saber lo que significa competir. 

Ese pequeño pueblo ubicado a unos 20 kilómetros del corazón del departamento Sarmiento y donde la mayoría son descendientes de huarpes, no cuenta con plazas y la palabra shopping es algo que los pequeños desconocen. Teniendo en cuenta eso, Parra, futbolista que supo jugar en clubes como Trinidad, Alianza y Boca de Los Berros, decidió darle un cambio de rumbo a su vida. Se casó con Gabriela Méndez, vecina de la zona, y trasladó su vida a esa localidad que cuenta con casi 50 familias según el último senso. "Uno no puede alejarse del fútbol y como veía que los chicos no tienen mucho para hacer, decidí armar una escuelita de fútbol para que los chicos aprendan de este deporte tan hermoso", expresó el joven futbolista.

El descampado que limpiaron para transformar en una canchita de fútbol. 

El primer paso fue conseguir un lugar amplio para utilizar como cancha y comenzaron hacerlo en un descampado que si bien es propiedad privada, cuentan con el permiso del propietario para poder entrenarse allí. "Junto a los chicos nos pusimos a limpiar el campo y transformamos ese terreno baldío en una canchita", comenta orgulloso el improvisado DT. Es que por las características desérticas de la zona, las espinas abundan. El paso siguiente fue conseguir lo más importante: pelotas de fútbol. Gracias a la solidaridad de una calera de la zona pudieron adquirir cuatro pelotas, mientras que el municipio donó los conitos y otros elementos para entrenar. 

En total son 13 los chicos que practican de manera gratuita fútbol, es que el único objetivo de Parra es inculcarle a los pequeños el deporte. "Los chicos no tienen mucho para hacer asi que esperan ansiosos que lleguen los días para venir a entrenar", expresa el DT. Es que Exequiel trabaja en una fábrica y distribuidora de aceitunas y los turnos de 12 horas son variables cada semana, es por eso que los chicos entrenan días diferentes. 

Los chicos que tienen entre 4 y 13 años se dividen en dos grupos para entrenar. Para incentivarlos con la competencia, Parra hizo el contacto con un equipo de Divisadero, otra localidad sarmientina. Lógicamente por los 30 kilómetros que separan Guanache de Divisadero entrenar durante la semana de manera conjunta es imposible y es por eso que los fines de semana se reúnen para jugar. "Estamos jugando el torneo de fútbol de la Liga Sarmientina. Es difícil porque los chicos por ahí tienen miedo cuando ven mucha gente, son chicos muy tímidos que pocas veces salieron del pueblo por eso cuesta bastante convencerlos cuando tenemos que ir a jugar", expresó.

La pelota gastada por el uso, ya pasa factura. Camisetas no tienen pero lucen con mucho gusto los chalecos que les donaron. Las necesidades en el pueblo son muchas y mientras sus padres trabajan en el campo, a los chicos de Guanacache nada parece importarles, esos pequeños que tienen a la redonda como su única pero gran distracción. 

PARA COLABORAR

Para donar pelotas o elementos para entrenar, comunicarse con Exequiel Parra al 2644 77-5666